El cansancio por el día de ayer se empieza a notar, pero todavía hay muchas clases a la que asistir y muchas actividades culturales que disfrutar. Es por eso que empezamos a las 9 con la clase de checo. Lenka, una de las profes de francés, es profesora de la lengua materna del país en los cursos iniciales (equivalentes a 1º-2º ESO).
Son unos 20 alumnos sentados también en parejas, y se puede observar que guardan bastante silencio y se muestran muy participativos con las actividades que plantea la profesora.
La clase de hoy estará centrada en gramática y, concretamente, en la diferencia entre letras mayúsculas (palabras homófonas que tienen distintos significados). Empiezan corrigiendo ejercicios que debían hacer para casa y después pasan a hacer otro, de manera conjunta.
Los alumnos participan en las actividades de manera muy ordenada, levantando la mano para poder tener el turno de palabra y preguntando dudas. Después, se les entrega una ficha para practicar y hacen turnos para salir a la pizarra y realizar el ejercicio.
Tras una hora de descanso para tomar un café y charlar con otros profesores, pasamos a la clase de música, que dura dos horas. La profesora es Kate, que es también profesora de arte. El aula de música está en el piso superior del edificio principal del colegio, y cuenta con varios instrumentos: un piano, un teclado, varias guitarras de distintos tipos y una batería.
Entramos con una clase de 3º grado (15-16 años) en el que algunos de ellos saben tocar instrumentos y reciben clases de canto, así que se colocan en la parte delantera de la clase para tocar los instrumentos que acompañarán las canciones que van a tocar.
En esta clase tienen que preparar el festival de navidad y para eso sacan las partituras de una de las canciones típicas. Todos juntos, ensayan las canciones varias veces. Después, tocan la famosa canción ‘The Lion sleeps tonight’ perteneciente la banda sonora del Rey León.
Patrimonio de la UNESCO
Tras tomar el almuerzo, nuestra querida Lenka nos lleva el coche hacia las afueras del pueblo para ver la Iglesia de Peregrinación en honor a San Juan Nepomuceno, que fue nombrado Patrimonio de la Unesco en 1993.
Construida a principios del siglo XVIII sobre una planta en forma de estrella, es la obra más singular del gran arquitecto Jan Blazej Santini, cuyo estilo, muy original, se sitúa entre el neogótico y el barroco
La iglesia, que fue usada como cementerio en sus primeros años de construcción, está rodeada de un paraje natural típico checo que hacen que su belleza aumente aún más.
La iglesia está formada por una estrella grande conformada por tres estrellas pequeñas que simbolizan los tres elementos de la Santísima Trinidad.
Todo el interior está pintado de color blanco y con adornos en color dorado, todo ello para simbolizar la pureza y sencillez del Cielo.
Tras maravillarnos con la iglesia y los paisajes otoñales a su alrededor, pasamos al museo 'New Generation', donde asistimos a una exposición multimedia llena de juegos de luces y sombras, música e historias animadas, en la que formará parte de la historia de 800 años del castillo y sus alrededores.
Está disponible en varios idiomas y, a través de una audioguía y varios videos y paneles interactivos, se puede viajar a través de la historia de la región en distintas etapas y cómo el castillo evolucionaba a la misma vez que lo hacía la sociedad.