Los criollos son descendientes de los colonos españoles que llegaron a la región en el siglo XVI.
Los criollos se asentaron principalmente en las regiones costeras, como Asunción y Encarnación, donde establecieron una cultura española muy arraigada. Esta cultura incluía el catolicismo, la música y las artes, y el lenguaje español, también desarrollaron una economía basada en la agricultura y la ganadería. Los criollos se diferenciaron de los indígenas, que eran los nativos de la región. A diferencia de los criollos, los indígenas mantuvieron sus culturas originarias y lenguas locales, y se mantuvieron más alejados de las ciudades. En muchos casos, los criollos y los indígenas vivían en paz, pero en ocasiones hubo conflictos. A lo largo del tiempo, la cultura criolla se diversificó y empezó a adaptarse a las realidades del país. Un ejemplo de esto fue la incorporación de elementos de la cultura indígena en la cultura criolla, como la música y la gastronomía. Este proceso de adaptación se acentuó en el siglo XIX, cuando el Paraguay experimentó un período de cambio y modernización. A partir de este momento, la influencia de la cultura criolla se extendió por todo el país y llegó a todas las clases sociales. La cultura criolla también se vio afectada por la inmigración de otros países europeos, como Alemania y Italia. Estos inmigrantes también aportaron elementos propios a la cultura criolla, como la música y la gastronomía.
A principios del siglo XX, el gobierno del Paraguay trató de aumentar la influencia de la cultura criolla en el país. Para ello, se llevaron a cabo varias iniciativas, como la obligatoriedad de enseñar el español en las escuelas y el establecimiento de instituciones científicas y artísticas basadas en la cultura criolla.