La ocasión lo merecía y esta vez probamos un sitio... diferente: nomo, fusión mediterránea y japonesa. Nos encantó. Y no sólo por la cocina, porque estaba todo buenísimo, si no también por el trato y el servicio en general: muy amables, una presentación muy cuidada, y elaboraciones buenísimas y sorprendentes. El precio, bastante razonable aun no habiendo tomado vino: 45 euros por persona.
Como teníamos dudas con algunos platos y las cantidades, nos dejamos asesorar, y lo hicieron de maravilla. Compartimos todo y todo nos gustó.
Empezamos tomando unas cervezas y pedimos la japonesa que nos ofrecieron. Nos gustó tanto que decidimos seguir con ella toda la cena. Luego llegaron las gyozas, los mini tacos y el arroz frito con espardeñas, momento en el que nos sirvieron uno de los platos especiales que había esa noche: el tsukune yaki, unas albondigas de wagyu, salsa de ostras, huevo frito, fideos kataifi con un toque final de trufa. Digamos que como unos huevos rotos de siempre pero versión nipona. ¡Riquísimos!
cerveza Kirin Ichiban
gyozas ebi
empanadillas de langostinos y verdurasmini tacos toro y aka-ebi
ventresca de atún, yema de huevo y huevas de salmón;namako yakimeshi
arroz frito con espardeñas, ceps y trompetas de la muertetsukune yaki
albondigas de Wagyu, salsa de ostras, huevo frito, fideos kataifi y trufaPero la cosa no quedó ahí. Seguimos con unos langostinos picantes (lo justo y suficiente) y otro plato estrella: gyu niku no tataki, un tataki de vaca gallega realmente bueno.
ebi chili
langostinos picantes con fideos kataifi crujientes y huevo fritogyu niku no tataki
tataki de vaca gallega con setas confitadas y salsa de misoY acabamos con ceviche de corvina, unos nigiris toro, seguramente el menos sorprendente de todos los platos, y una hamburguesas de wagyu, que aunque se hicieron esperar un poco, no nos importó por lo ricas que estaban.
ceviche de corvina
con maracuyánigiris toro
wagyu burguer
Para terminar, además de los consabidos cafés, tomamos un par de postres: unas trufas japonesas y unos mini mochis de té verde y frambuesas, que fue lo que menos nos gustó.
trufas japonesas
avellana, te verde, frambuesa y misomini mochis
te verde, fresa y chocolate blancoEn resumen, a nomo hay que ir, nosotros volver, y dejarse llevar.