De moda en Madrid y del que todo el mundo habla. Sin embargo, no hay consenso: que si esto, que si lo otro... Había que ir y qué mejor que tener una buena ocasión para celebrar algo. Y sí, la ocasión debe merecerlo porque es caro.
Se encuentra en pleno barrio de Salamanca y aunque fuimos un día entre semana, había mucha gente.
Muy buen ambiente, un local grandísimo, muy bien atendido y muy buena calidad., pero caro: 58 euros por persona y eso que tomamos sólo cervezas.
Hay que ir.
Todo lo que pedimos fue para compartir y la verdad, es que todos los platos estaban buenísimos, ademas de que nos asesoraron muy bien en cuanto a cantidades: unas croquetas de txangurro y un aguacate a la brasa , que se mencionan en todas las reseñas que vimos antes de ir; unas alcachofas fritas, pues empieza a ser tradición pedirlas (... nos gustan mucho); y un salpicón de marisco muy rico; y una presa de vaca vieja fileteada y en su punto.
Para terminar, otra debilidad antes de los cafés: tarta fina de manzana, que por supuesto, no defraudó.
Aguacate a la brasa
relleno de bonito acevichadoCroquetas de Txangurro
con patatas fritasAlcachofas fritas
con salsa RomescuSalpicón de marisco
Presa de vaca vieja
a la brasaTarta fina de manzana
En definitiva: que si esto, que si lo otro... pues esto y lo otro. Id y comprobadlo vosotros mismos.