Helohim Jair Abraham Valdés Sánchez
La didáctica crítica plantea la posibilidad de diseñar metodologías, favorecer contenidos y materiales así como generar prácticas educativas que con base en nuestras realidades y contexto nos permitan hacer frente a los diversos problemas emergentes de la actualidad. La didáctica es parte de la pedagogía y se encarga de estudiar los fundamentos teóricos, los modelos pedagógicos, las técnicas y métodos a partir de los cuales establecer programas de estudio, la importancia de esto radica en la lógica y congruencia que ofrece una casa de estudios, una escuela y un docente a los estudiantes inmersos en un mundo político ante realidades y problemas diversos.
Con base en lo anterior Pansza (1986) destaca que: el criterio para poder determinar, si un currículo es tradicional, tecnocrático, o crítico está delimitado por la visión global del mismo…En algunos ocasiones nos encontramos con un plan de estudios, que tiene una visión crítica, en cuanto a su marco teórico, pero en la implementación responde a una visión tecnocrática de objetivos y actividades de aprendizaje. Lo anterior son palabras y experiencias comunes entre docentes que ya sea en la escuela pública o privada no encontramos concordancia entre cómo se asumen las escuelas, es decir su visión e ideales pedagógicos y las actividades de aprendizaje.
Si a partir de la didáctica podemos concebir nuestras planeaciones, programas, posturas e intencionalidades, como parte de una formación que nos permite interactuar, socializar, comunicarnos, trabajar y participar de la vida política, económica y cultural de nuestro país, entonces en la educación se debe tener claro el momento histórico y los espacios en los que estamos inmersos para poder seguir adelante, la Didáctica Crítica podemos entenderla a partir de
Rodríguez Rojo (1997, pág. 140 ) quien la ubica como la ciencia teórico-práctica que orienta la acción formativa, en un contexto de enseñanza-aprendizaje, mediante procesos tendencialmente simétricos de comunicación social, desde el horizonte de una racionalidad emancipadora.
Para poder concebir una práctica democrática con base en la educación hemos trascendido diversos momentos y aportaciones de autores y personajes históricos, las dinámicas de la realidad también nos permiten cuestionar los saberes que hoy quedan rebasados ante la dimensión de los problemas actuales. Simón Rodríguez, maestro de Simón Bolívar se anticipa a la teoría crítica invitándonos a: Erradicar la imposición hegemónica europea en la sociedad, tomen lo bueno, dejen lo malo, imiten con juicio y por lo que les falte inventen, su lema era inventamos o erramos.
La pedagogía y la didáctica crítica ante los nuevos escenarios
Veintitrés años del siglo XXI y algunas personas de diversas generaciones han sobrevivido la pandemia de COVID-19, el golpe implacable resultado de fenómenos naturales y mala planeación de asentamientos humanos, conflictos bélicos, enfermedades degenerativas, hambre y violencia pero aún no lo han visto todo, los pronósticos con base en información de diversas investigaciones no dicen nada bueno para el 2030, ni mucho menos para el 2050. En los memes que se visualizan y se olvidan en el tiempo de la inmediatez, se bromea acerca de que estas generaciones “que sobreviven” no quieren ser testigos de más hechos históricos y es que la Inteligencia Artificial (IA) aún en sus primeros pasos comienza a dar pequeñas y grandes sorpresas, el armamento de las naciones más poderosas alcanza un poder de destrucción masiva, seguimos padeciendo de violencia de género, clasismo, discriminación y hambre, se fabrican robots que operan con alta programación para diferentes escenarios que cada vez se incorporan más más rápido en nuestras vidas.
En todo el mundo la programación y la IA lleva un registro de nuestras acciones, pronostica lo que vamos a buscar o hacer, nos vende, condiciona y educa en un estilo de vida adecuado en donde encontramos comodidad, se habla y se critica abiertamente a China por el crédito social con el cual se moldea, condiciona y educa a los pobladores para tener puntos o perderlos como resultado de sus acciones sociales, vigilados por medio de cámaras y aplicaciones, pero aunque se niegue en otras naciones y sociedades, es hacía donde nos dirigimos y es lo que está pasando, incluso en la escuela por mucho que se hable de la escuela nueva, el constructivismo, el aprendizaje colaborativo y el pensamiento crítico en algunas se sigue aplicando el condicionamiento operante y la educación bancaria término que usó Freire (1970) “el educador es el que sabe, los educandos los que no saben; el educador es el que piensa, los educandos los objetos pensados; el educador es el que habla, los educandos los que escuchan dócilmente”
La educación a partir del ensayo de diversos modelos pedagógicos, prácticas y métodos didácticos e intencionalidades de quienes las implementan, lleva tiempo preparándonos para responder ante diversos escenarios, aunque vale decir que desde la revolución industrial ha predominado la que nos capacita y habilita para ser productivos en el trabajo así como individualistas para poder competir y alcanzar aquellas promesas del desarrollo y la vida moderna. Llevamos casi 100 años del surgimiento de la Escuela de Frankfurt, escenario del pensamiento de la Teoría Crítica, desde donde nos hemos permitido cuestionar las formas de enseñanza-aprendizaje, los fines de la educación y cómo transformar nuestra realidad a partir de cuestionamientos hacia un modelo que ha acelerado la producción, el consumo, la competencia, la depredación y la violencia entre seres humanos y hacía otros seres vivos. En ese momento los principales representantes fijaban una postura ante el capitalismo, el desarrollo de las sociedades industriales, los medios de comunicación y la teoría tradicional, la cual se basa en conocimientos determinados, posturas hegemónicas, saberes consolidados incuestionables y que consecuentemente son la base de la escuela tradicional, del pensamiento positivista y tecnocrático y de la postura del docente como figura del saber absoluto.
Veintitrés años del siglo XXI y es necesario que desde los espacios educativos reconozcamos que la didáctica crítica puede ser el camino para identificar prácticas que como seres humanos nos permitan enfrentar los problemas actuales, la crisis ambiental, la violencia, el hambre, la escasez de agua potable, la proliferación de enfermedades, el rezago educativo y el acelerado proceso en el que la ciencia y la tecnología, nos ubican en escenarios de convivencia digital, video vigilados, geolocalizados, con herramientas que resuelven problemas escolares-laborales en donde el razonamiento, el acto de pensar y cuestionar cada vez se reproduce menos entre los seres humanos, caso contrario se reproducen en ambientes digitales practicas de odio, discriminación, segregación, violencia, etcétera.
De Souza Santos (2009), nos invita a hacer una reinvención del conocimiento, una emancipación social a partir de la epistemología del sur, es decir, pensarnos en nuestras acciones, a partir de saberes comunes que tenemos en nuestro entorno, el sur como postura y forma de pensar contrario al pensamiento hegemónico del norte de América y de los países del norte de Europa, para ello debemos crear puentes entre los saberes, dejar de pensar al otro, como un sujeto con el que compito en todos los sentidos y por lo mismo degradó rápidamente lo que está a mi alrededor. Si nos entendemos como seres que conforman una comunidad, con necesidades, problemas y objetivos comunes, quizá podríamos analizar críticamente la realidad, para conducirnos en la solución de problemas de impacto global.
Observa:
Referencias:
De Sousa Santos, B. (2009). Una epistemología del sur: La reinvención del conocimiento y la emancipación social. Clacso coediciones, México. Siglo XXI
De Zubiría, J. (2006). Los modelos pedagógicos. Hacia una pedagogía dialogante. Bogotá .Magisterio
Freire, P. (2005). Pedagogía del Oprimido. México. Siglo XXI
ONU. (s/f). Hacia un futuro con cero emisiones. Consultado el 08 de marzo de 2023 de https://www.un.org/es/actnow#:~:text=Campa%C3%B1a%20de%20la%20ONU%20para,r%C3%A1pidas%20y%20de%20gran%20alcance
Pansza, M. (1986). Pedagogía y Currículo. Ed. Gernika
Pansza, M. Pérez, E. y Morán, P. (1996). Fundamentación de la Didáctica. Ed. Gernika
Rodríguez Rojo, M. (1997). Hacia una didáctica crítica. Madrid, España: La Muralla
Rojas, A. (2009). La Didáctica Crítica, critica la crítica educación bancaria. http://www.scielo.org.bo/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1997-40432009000100006
Rumazo González, A. (2005): Simón Rodríguez, maestro de América (pág. 237). Caracas: Biblioteca Ayacucho
Otras fuentes:
Lorente, P. G. (2009). Didáctica crítica y comunicación. Un diálogo con Habermas y la escuela de Frankfurt. Barcelona: Octaedro.
Muñoz-Dagua, C., Andrade, M., & Cisneros-Estupiñán, M. (2011). Estrategias de interacción oral en el aula: una didáctica crítica del discurso educativo. Bogotá: Editorial Magisterio.
Klafki, W. (1986). Los fundamentos de una didáctica crítico-constructiva. Revista de educación.
Bravo, R. R. (2008). La pedagogía crítica Una manera ética de generar procesos educativos. Folios, (28), 108-119.
La didáctica crítica y la transformación de las prácticas de enseñanza: reflexiones en torno a la normatividad. Picco y Sofíahttps://www.aacademica.org/000-099/15.pdf