El Programa de Educación Intercultural Bilingüe dirige su acción hacia los docentes que se desempeñan en las comunidades indígenas. Inmersos en realidades muy particulares, estos maestros exigen un tratamiento diferente. Para proporcionárselo, Instituto Pedagógico Rural El Mácaro Luis Fermín pone en practica la modalidad de atención a los pueblos indígenas venezolanos "in situ" y organiza la asistencia técnica a partir del conocimiento de cada realidad étnica.
La Misión del Programa de Educación Intercultural Bilingüe se orienta a desarrollar una educación plurinacional, pluricultural y plurilingüe, acorde con las necesidades y potencialidades socioculturales, económicas, territoriales y políticas del país, con una auténtica participación social orgánica, que posibilite la equidad y la igualdad de oportunidades para el acceso a la ciencia y la tecnología. Así mismo, a formar ciudadanos con competencias para desenvolverse en los distintos escenarios culturales y lingüísticos en los que estén inmersos, sin desmedro de su identidad originaria y sin riesgo de aculturación. Los valores y contenidos interculturales de esta modalidad educativa deben ser vigilados para no producir nuevos mestizos culturales o folklorización de los bienes culturales originarios.
Lograr la visualización y comprensión de una sociedad plurinacional, pluricultural, plurilingüe, participativa y equitativa, que apoye el fortalecimiento de las identidades culturales, el mejoramiento de la calidad de vida, la autodeterminación y el respeto de los derechos humanos y territoriales.
En suma, el docente en la especialidad de Educación Intercultural Bilingüe para el Nivel de Educación Primaria necesita construir una relación educativa que valore las expresiones de las diversas culturas, ´promueva una interacción socio-afectiva y fortalezca el respeto y la tolerancia activa entre los actores que participan en los distintos contextos significativos de aprendizaje. En otras palabras, el egresado de este programa será un mediador y, en este rol, velará por garantizar una educación inclusiva, en la cual la escuela sea vista como parte de la estructura social de la comunidad y las interacciones sociales se sustenten en el respeto al otro, diferente pero igual en el ejercicio de los deberes y los derechos. Ello implica asumir una dimensión ética cultural, social y democrática como la vía para asegurar el desarrollo de los pueblos y culturas diversas que cohabitan en el territorio nacional.