En un primer momento, al no tener la experiencia ni la infraestructura básica montada, la implantación de nuestro huerto escolar requirió del asesoramiento e iniciativa externa al Centro. Gracias al programa "HecoUSAL", una Red de Huertos Escolares Comunitarios puesta en marcha por profesores de la Universidad de Salamanca, en colaboración con la Oficina Verde de la USAL y la fundación Tormes-EB, cuyo objetivo es fomentar la cultura de la sostenibilidad tanto entre alumnos universitarios como entre las comunidades educativas de los centros escolares, recibimos el asesoramiento necesario para iniciar este proyecto.
De esta forma nuestro Centro se unió a este programa, que nos proporcionó la infraestructura mínima del huerto para que pudiéramos poner en marcha el proyecto. Además, alumnos de formación de Educación Social de la Facultad de Educación de la Universidad de Salamanca y los técnicos de la Fundación Tormes -EB realizaron talleres formativos con los alumnos de 3º a 6º Primaria. El primero de ellos consistió en que nuestros escolares aprendieran a diferenciar los diferentes tipos de diversidad que se podrían encontrar en el huerto, sobre todo en relación a las verduras y a las hortalizas y cuál era su momento de siembra.
En un segundo momento, los estudiantes de la Facultad de Educación de la Universidad de Salamanca diseñaron, pusieron en práctica y evaluaron aspectos relativos a la importancia medioambiental del Huerto, empezando por el vocabulario adecuado para referirse a las herramientas con las que íbamos a trabajar al tierra:
En una tercera sesión, nuestros alumnos aprendieron la importancia de tener una alimentación saludable y equilibrada. Para que lo aprendiéramos bien, creamos en el suelo de la clase una pirámide alimentaria con cinta americana y jugamos colocando fichas gigantes en su lugar correspondiente.
La pirámide alimentaria es una guía visual que se propone para elaborar una dieta omnívora equilibrada. Este recurso gráfico se diseña con el fin de que los alumnos sigan una dieta sana y una nutrición saludable. Los alimentos dispuestos en la cima o vértice superior son los que deben consumirse en menor cantidad y los que están cerca de la base son los que se deben consumir con mayor frecuencia y en cantidades mayores.
Los grupos de alimentos que establece la pirámide alimenticia son los siguientes:
En una cuarta sesión, la última con los alumnos de la Facultad de Educación, se trabajó un aspecto básico en la agricultura moderna: la distribución y logística de los alimentos de una huerta, es decir, cómo llegan desde la tierra donde crecen hasta las cocinas de nuestros hogares. El objetivo de esta sesión era que los alumnos se familiarizasen con los diferentes protagonistas, acciones y papeles dentro de la cadena de producción y consumo. Para ello, se diseñó el roll-playing “La cadena de producción y consumo en VillaHuerta de San José”. Realizaron una gran actividad en la que a cada grupo de alumnos/as se le asignó un rol dentro de una situación imaginaria desarrollada en un pueblo en el que existen todos los protagonistas que forman parte de una cadena de producción y consumo (productor, intermediario, compañía transnacional, mayorista y minorista).
Se entregó a cada grupo un pequeño esquema con los datos necesarios para conocer las características del colectivo al que representan. A continuación, se explicó que en "VillaHuerta de San José” se cultivan plátanos y que la dinámica consiste en hacer llegar el plátano desde la plantación hasta la tienda de nuestro barrio (minorista), que el precio final del plátano es de 30 y que debían decidir cómo se distribuye esta cantidad entre cada uno de los actores de la cadena comercial. Para ello cada grupo debió pensar en el gasto que le ocasiona el plátano, en el esfuerzo que realiza y en las condiciones de negociación con el resto de los grupos.
Todos los grupos negociaron el precio al que venden y/o al que compran el plátano pero, con la condición de que las negociaciones solo podían realizarse con aquellos grupos que en la cadena comercial estén por encima o por debajo de uno (es decir, el productor o productora sólo puede negociar con el intermediario o intermediaria local, éste puede hacerlo con el productor o productora y con la transnacional, ésta lo hace con el intermediario o intermediaria y con el o la mayorista, etc.) Tanto en los en los pequeños grupos como luego en el gran grupo tuvieron que acabar por ponerse de acuerdo para resolver la gran problemática del roll-playing.
Para que nuestro huerto se mantenga sin problemas a lo largo del tiempo, tenemos que empezar creando unas buenas condiciones; nos referimos a crear una buena zona para la producción de nuestra huerta. Pensemos que será el lugar donde germinará y crecerá toda nuestra comunidad de hortalizas año tras año. Si no damos importancia a este aspecto lo pagaremos en el futuro, por muy bien que nos vaya el primer y segundo año, la producción y aspecto del huerto empeorará con el tiempo, si no hacemos lo necesario para crear y mantener un buena zona de cultivo.
Por eso nos decidimos por los bancales elevados, ya que nos permiten varias cosas, que el pasto y otras hierbas no entren al bancal, hace más fácil el trabajo, son mejores para poder manejar el agua de riego, el abono y se pueden hacer de múltiples materiales, muy naturales y fáciles de conseguir. Los tablones que hemos usado son de madera nativa sin tratar. Con la madera que conseguimos pudimos crear 3 bancales de 4 metros por 1 metro; y dos más pequeños, que usaremos a modo de semilleros. Para los alumnos de 1º y 2º de Educación Primaria se usaron neumáticos como bancales, ya que se adaptan mejor al tamaño de los niños a esas edades, de manera que puedan manipular las verduras y hortalizas con mayor seguridad que en los bancales de madera. De igual modo, para el alumnado de Educación Infantil se realizó un taller de reciclaje creando un bancal con botellas de plástico, que simula la forma de un tren, mejorando la motivación de estos alumnos hacia el huerto.
Una vez puestos los bancales, solo quedo mover la cantidad de tierra necesaria hasta llenarlos. Esto si que fue una tarea ardua ya que el volumen de estos bancales es muy grande, así que decidimos que todos los alumnos del Centro deberían de poner su "granito de arena", nunca mejor dicho. Desde los alumnos de 1º de Educación Infantil y hasta los de 4º de ESO, los más grandes y fuertes, colaboraron en que nuestro centro tuviera listo los bancales para poder sembrar.
¡Y así fue cómo pudimos comenzar nuestro huerto escolar!