Esta mañana han llamado a la puerta de la clase, ha aparecido Juanan, el director, y ha pronunciado las palabras mágicas: “¡Vámonos al huerto!” No hemos puesto a gritar como locos.
Allí nos esperaba su padre, Juan, que tiene un hermoso huerto en su pueblo, y ha venido a ver como tenemos el nuestro. A Juan le ha encantado Ecotilde. dice que lo tenemos perfecto. Así que nos hemos sentido muy orgullosos.
La semana pasada nuestros bancales quedaron prácticamente vacíos así que tocaba de nuevo siembra. Juan nos ha enseñado y ayudado a plantar tomates, pimientos y judías verdes. De nuevo ha sido un momento especial.
Estos últimos días de curso, para los alumnos de 3º de E.P., que ya estamos agotados de tanto estudio y trabajo, nuestro huerto escolar ha sido el espacio ideal para evadirnos un poquito de la rutina diaria al mismo tiempo que nos ponemos en contacto directo con la naturaleza y aprendemos de manera divertidísima.
¡Y por fin llegó el día tan esperado! Hoy es el día en el que recogimos los primeros vegetales que nos ha dado Ecotilde, y que gracias a nuestros esmerados cuidados, a pesar de las lluvias del último mes, han crecido sanos y saludables. Las lechugas, las acelgas, las lombardas que plantamos con Carlos, de la Fundación Tormes, están listas para recoger.
Hemos tenido mucho cuidado, pues recoger la cosecha no es tirar de las plantas hacía arriba, si no que tiene su propia técnica. Hemos tenido que usar las azadas y los rastrillos para desenterrar con mucho cuidado las raíces de las plantas y así no estropearlas. Además, gracias a la ayuda de nuestros profesores, hemos aprendido que hay que mover la tierra y no esperar ni un minuto para continuar con los cuidados de las hortalizas que aún no habían madurado lo suficiente. Con un poco de suerte, antes de irnos de vacaciones podremos disfrutar de alguna cebolla o judía verde en nuestras ensaladas. ¡Qué rico!
Llegó el gran día para 3º de E.P. La verdad es que el tiempo ha pasado volando. Parece que fue ayer cuando vino Carlos, de la Fundación Tormes a explicarnos todo lo relacionado con el huerto… luego la preparación de los bancales, la siembra, el riego…
Y… ¡sí! Por fin hoy hemos comprobado que QUIEN SIEMBRA…RECOGE.
Vino a buscarnos Juanan, el director, y hemos ido con nuestros compañeros de 5º de E.P.
Madre mía qué ilusión cuando hemos llegado y hemos visto nuestros bancales llenitos de fresquísimas lombardas, lechugas, acelgas y berzas.
Tras la cosecha, “el dire” nos ha enseñado a arrancar las malas hierbas con mucho cuidado de no tocar los tomates y las cebollas que aún no están, tendremos que esperar a septiembre.
A continuación, con las azadas y rastrillos hemos dejados listos los bancales para nuevas siembras.
Por último, lo que más nos gusta: ¡REGAR! Con el sol de estos últimos días los bancales estaban muy secos. Y, después de todo el trabajo nos hemos quejado del calor y nuestra profe, manguera en mano, ¡nos ha “regado” a todos !Lo hemos pasado ¡genial!
Ya en clase hemos tenido que sortear los productos recogidos, ¡Qué contentos han salido por la puerta los compañeros afortunados!
El día que comenzamos a sembrar los plantones en los bancales, los alumnos de 6º de Primaria se dieron cuenta de un gran fallo que tenía nuestro Ecotilde. !Los alumnos de Educación Infantil no llegaban con facilidad a los bancales, y no podía trabajar en el huerto! Tras una lluvia de ideas en clase, decidimos ponerle remedio con la creación de un semilleros a su altura. Pero no solo eso, además, y dado que nuestro huerto es un huerto ecológico, los materiales a usar deberían ser reciclados. Tras buscar información en Internet para inspirarnos, decidimos hacer unos semilleros con garrafas de agua. Fue bastante complicado cortar las garrafas a la altura deseada, y con la ayuda de un soldador, que era la primera vez que usábamos, quemamos los bordes del plástico para que no se cortaran.
La profesora de 1º de Educación Infantil, además, fue creando con otras garrafas de agua unos semilleros, aún más bajos, para sus alumnos de 1º de Educación Infantil. Los suyos tendrían forma de tren. Una vez tuvimos todo el material creado, solo faltaba la parte más divertida, y que a los alumnos de Educación Infantil les encantó: rellenar sus semilleros con tierra. Como es una labor aún muy complicada para ellos, los alumnos más mayores, los de 6º de Educación Primaria les echaron una mano.
En resumen: un problema, una solución, una actividad con material reciclado y una actividad conjunta entre etapas. Mirad las fotos para ver el resultado.
#Ponlenombrealhuerto Con este hashtag lanzamos a través de la aplicación Twitter un concurso para decidir el nombre que tendrá nuestro huerto escolar. Con esta iniciativa se pretende fomentar la participación de la Comunidad Educativa a través del uso de las nuevas tecnologías. La respuesta recibida a través de las redes sociales fue muy positiva, recibiendo más de 70 nombres distintos para el huerto. Una vez terminado el plazo para la presentación de ideas, se realizó una encuesta a través de la misma aplicación para decir el nombre de nuestro huerto entre estos 4 candidatos: "La Ilusión de Matilde", "HuertodeSanJosé", "Ecotilde" y "El huerto Tellista"
Terminada la votación, que tuvo una participación bastante elevada por parte de nuestra Comunidad Educativa, ya podemos decir que el nombre para nuestro huerto escolar es: ECOTILDE
¡Muchísimas gracias a todos por participar!
Los alumnos de 1º de Primaria fueron los encargados de realizar el primer riego de la plantación que hicimos la semana anterior. ¡Por fín tenemos una boca de riego cerca de los bancales! Se acabó tener que ir con cubos a por agua. Desde luego, es muchísimo más cómodo y facilita la tarea, sobre todo a los más pequeños.
Con el sustrato ya asentado en los bancales, y dejando unos cuantos días para recuperarnos del esfuerzo de mover tanto volumen de tierra, estábamos deseosos de la llegada del día 4 de Mayo, en el cual, Carlos, de la Fundación Tormes, iba a venir con los plantas a enseñarnos como teníamos que colocarlos.
Cuando salimos hacía el huerto fue un momento muy alegre. Allí estaba él, con un montón de plantas colocados alrededor de los bancales listos para ser trasplantadas a nuestro huerto. ¡No teníamos ni idea de que eran! Pero, poco a poco, y gracias a sus explicaciones pudimos apreciar las diferentes entre una col y una lechuga, o entre una lombarda y una acelga. Al principio todo era bastante confuso, todas se parecían demasiado, aunque poco a poco pudimos apreciar las diferencias entre sus raíces, sus tallos y sus hojas.
Al final, en los bancales, y tras el paso de los alumnos de 3º, 4º, 5º y 6º de Primaria, entre todos plantamos ricas lechugas, fenomenales cebollas, estupendas lombardas, unos cuantos repollos, unos pocos de pimientos, varias tomateras, unas acelgas con muy buena pinta, sabrosas berenjenas y un montón de judías ... ¡Ah! y unas verdes espinacas con las que nos pondremos muy fuertes.
Aquí debajo os dejamos una galería de fotos para que veáis lo bien que nos lo pasamos
Para que nuestro huerto se mantenga sin problemas a lo largo del tiempo, hemos de empezar creando unas buenas condiciones; nos referimos a crear un buen suelo. Hemos tenido en cuanta que será el lugar donde germinará y crecerá toda nuestra comunidad de hortalizas año tras año. Por eso, le hemos dado mucha importancia a este aspecto, para que sea un proyecto que nos sirva en los años venideros.
Así nos decidimos por los bancales elevados, ya que nos permiten varias cosas, que el pasto y otras hierbas no entren al bancal, hace más fácil el trabajo, son mejores para poder manejar el agua de riego, el abono y se pueden hacer de múltiples materiales, muy naturales y fáciles de conseguir. Los tablones que hemos usado son de madera nativa sin tratar. Con la madera que conseguimos pudimos crear 3 bancales de 4 metros por 1 metro; y dos más pequeños, que usaremos a modo de semilleros.
Una vez puestos los bancales, solo quedo mover la cantidad de tierra necesaria hasta llenarlos. Esto si que fue una tarea ardua ya que el volumen de estos bancales es muy grande, así que decidimos que todos los alumnos del Centro deberían de poner su "granito de arena", nunca mejor dicho. Desde los alumnos de 1º de Educación Infantil y hasta los de 4º de ESO, los más grandes y fuertes, colaboraron en que nuestro centro tuviera listo los bancales para poder sembrar.