Acá podés obtener un poco de información acerca de las diferentes patologías que se tratan en Urología, pero recordá que la mejor información la vas a obtener en tu visita al urólogo.
Se refiere a la pérdida involuntaria de orina, es decir que la orina se escapa sin que podamos evitarlo. A veces podemos sentir el deseo de orinar como algo urgente y otras, no nos damos cuenta. El mayor problema es la afectación de la calidad de vida, generando que el paciente se aísle socialmente por pudor y rechazo. Esta patología no es normal, no es a causa de la edad ni por el hecho de ser mujer. Siempre tiene tratamiento, y en la gran mayoría de los casos tiene cura.
Es la incapacidad para vaciar la vejiga voluntariamente de forma total o parcial. Puede ser con deseo de orinar o sin la sensación de querer vaciar la vejiga, lo que se manifiesta con dolor e inflamación en la parte baja del abdomen. A veces puede aparecer incontinencia porque la vejiga se "rebalsa". Esta condición puede tratarse de distintas maneras y muchas veces puede curarse.
Es el dolor que se siente a nivel del pubis, periné, sacro, cóccix y toda la región pelviana, que no tiene un diagnóstico específico. El paciente siente que le duele abajo, en los genitales, en la vejiga o al sentarse, pero no puede identificar el punto exacto del dolor. Se acompaña muchas veces de dolor al mantener relaciones sexuales. Puede tener su origen en la próstata, en la vejiga, en la vagina, tendones o músculos. El diagnóstico es difícil y por lo general se llega a él descartando otras patologías. El tratamiento también es complejo, pero actualmente se logran muy buenos resultados y gran mejoría de la calidad de vida.
Entidad que se encuentra entre el dolor pélvico y las infecciones urinarias, no siendo ni una ni la otra. Se conoce también como síndrome de vejiga dolorosa. Puede ser desde una leve molestia a un dolor muy intenso, con sensación de presión en la vejiga, ardor al orinar y urgencia permanente, afectando severamente la calidad de vida. El diagnóstico se hace descartando otras enfermedades que pueden afectar la vejiga y puede requerir de múltiples estudios. El tratamiento a veces puede ser muy difícil y por lo general se van probando distintas opciones, de más sencillas a más complejas, hasta lograr resultados.
Son diferentes trastornos miccionales, como incontinencia, urgencia o retención, que tienen su causa principal en el mal funcionamiento de la vejiga, como consecuencia de alguna enfermedad de origen neurológico. Estas enfermedades pueden ser ACV (accidente cerebrovascular), tumores cerebrales, lesiones de médula espinal, enfermedades desmielinizantes, etc. El diagnóstico y tratamiento debe realizarse de manera multidisciplinaria, y el objetivo principal es proteger los riñones, así como también mejorar lo más posible la calidad de vida.
Este es uno de los grandes capítulos de la urología funcional. Son lesiones que se producen en la médula espinal como consecuencia de traumatismos (accidentes viales, laborales, lesiones por arma de fuego, caídas), enfermedades neurológicas (esclerosis múltiple, desmielinizantes) o congénitas, es decir de nacimiento (mielomeningocele o espina bífida). Son enfermedades crónicas, lo que significa que duran toda la vida. El objetivo principal es proteger los riñones y la vejiga, acompañar y contener psicológicamente al paciente, y lograr la mejor calidad de vida posible.
La vasectomía es un método anticonceptivo que se realiza a través de una cirugía en la cual se interrumpen los conductos por donde circulan los espermatozoides, de manera que éstos no estén presentes en el semen al eyacular, evitando así un embarazo. Es un procedimiento mínimamente invasivo, ambulatorio y de corta recuperación. Con respecto de la actividad sexual no se modifica absolutamente nada. Esto significa que se mantienen igual las erecciones, las hormonas, el deseo sexual y la eyaculación.
Consiste en el agrandamiento del tamaño de la próstata, lo que puede llevar a problemas o dificultad para vaciar la vejiga, como por ejemplo: chorro miccional débil e intermitente, sensación de vaciado incompleto, hacer fuerza para orinar, levantarse muchas veces a orinar en la noche. El crecimiento de la próstata es normal, pero en algunos hombres puede crecer mucho y en otros solo un poco, como así también los síntomas pueden ser muy marcados y a veces pueden ser muy leves.
Las litiasis son lo que comúnmente llamamos cálculos o piedras. Se forman en los riñones o dentro de la vejiga y pueden ser de diferentes sustancias, formas y tamaños, así como también pueden ser únicas o múltiples. Estas "piedras" son las que, al descender por la vía urinaria, causan los famosos cólicos renales, los cuales son muy dolorosos y se acompañan generalmente de náuseas, vómitos, malestar general y, a veces, sangre en la orina.
Incluye todo lo que puede afectar a los testículos: dolor, malformaciones, aumento de tamaño, tumores y golpes. Pueden ser lesiones leves o urgencias graves. Siempre se debe consultar con el urólogo ante la aparición de un dolor testicular súbito e intenso que no cede, o ante la aparición de un nódulo o bulto que se toca en un testículo y que antes no estaba.
La urología abarca los tumores de riñón, vejiga, próstata, testículos y pene, entre otros menos comunes. Algunos presentan síntomas como sangrado al orinar o la identificación de un nódulo o bulto que antes no estaba, pero muchos de estos tumores pueden pasar desapercibidos por muchos meses e incluso años, por lo que siempre se recomienda realizar controles periódicos con el urólogo.