Nuevas tecnologías disruptivas
El avance tecnológico no es lineal sino más bien exponencial como presagiaba en 1965 la ley de Moore. Es por tanto lógico que en la actualidad las disrupciones tecnológicas sean cada vez más comunes, y que nos encontremos en un momento en el que se pueden estar gestando varias de ellas a la vez en diferentes industrias. A continuación listamos aquellas que son nombradas en la mayoría de artículos actuales al respecto.
Internet ha sido una clara tecnología disruptiva que ha cambiado el curso de la historia, y el desarrollo de la humanidad.
Desde 1969, cuando se creó la red ARPANET (Advanced Research Projects Agency Network), la primera red de conexión entre ordenadores entre distintas instituciones, creada por el departamento de Defensa de Estados Unidos, hasta el año 2001 donde se comenzó a hablar de la «Crisis de las punto com» la disrupción tecnológica que supuso la aparición de internet hizo cambiar el concepto de empresa y redirigirlo hacia una forzada y obligatoria presencia digital en la red. Si no estabas en internet no existías.
De ahí el éxito de las empresas vinculadas a internet a finales de los años 90, con enorme crecimiento desde 1995, y el posterior estallido de la burbuja en 2001, con enormes pérdidas cuando dejó de ser algo disruptivo y pasó a ser un hecho ya consolidado.
Ha sido causa de revolución social, tecnológica y una pieza clave en el impulso de la ciencia y el desarrollo tecnológico en los últimos, al establecer un medio de difusión de contenidos y una red de contactos profesionales a nivel mundial.
La aparición y el uso generalizado de internet como un cambio de paradigma que abarca disrupciones en numerosas industrias y en la sociedad en sí misma. Internet ha cambiado y sigue cambiando la manera en que compramos, nos relacionamos, almacenamos nuestra información y nuestros recuerdos, viajamos, accedemos a todo tipo de servicios, etc. En su forma más clara unido a la utilización de los Smartphones (a lo que hemos dedicado ya un punto en este artículo), pero también en forma de disrupciones que se están gestanto actualmente como:
Computación en la nube, lo que hace accesible capacidades ilimitadas de computación y almacenamiento informático con tan sólo una conexión a internet y un hardware que permita la visualización y transmisión de datos. En este campo, empresas como Alphabet (Google), Amazon o Ali Baba están acabando con el modelo tradicional de gigantes como IBM.
Internet of things. Los aparatos con conexión a internet y en definitiva los hogares inteligentes suponen actualmente un nicho de mercado pero sin duda tienen serias posibilidades de convertirse en el estándar del futuro.
Consumo audiovisual. Con Netflix como alumno más aplicado, pero también con Youtube, Facebook o Amazon moviendo fichas, el consumo audiovisual está cambiando a pasos de gigante, dejando atrás los tradicionales radio y televisión al posibilitar un consumo barato y a la carta.
Criptomonedas. El fenómeno BitCoin y las criptomonedas en general se basan en la tecnología blockchain, la cual a su vez tiene en internet su herramienta fundamental. El blockchain amenaza con revolucionar los sistemas monetarios y bancarios de todo el mundo.
Internet ha provisto de sucesivas disrupciones tecnológicas desde su aparición. Una de ellas, y cuya aplicación ha cambiado por completo el concepto del dinero, dando lugar a múltiples criptomonedas, ha sido el BlockChain. Una tecnología que apareció en 2009 como parte del concepto de criptomoneda BitCoin, y que ha supuesto una revolución financiera por la seguridad que aporta en las transacciones, ya que, en esencia, la información de transacciones de la moneda es pública, y no hay una sola copia en un banco, sino que todos los miembros de la comunidad disponen de dicha información.
Esto ha traído numerosas aplicaciones, o tentativas en investigación, que no se restringen al mercado financiero, aunque muchos bancos o sistemas de cotización, como Nasdaq, ya la están utilizando. Por ejemplo, almacenamiento distribuido en la nube o gestión de identidades seguras, son algunas de las iniciativas en desarrollo con esta tecnología.
Actualmente se está fraguando una nueva revolución en el campo de la robótica mediante los llamados robots colaborativos. La robótica industrial, utilizada desde hace décadas especialmente en la industria del automóvil, evoluciona para crear robots fácilmente programables, con reconocimiento de objetos y una cierta inteligencia artificial, que cada vez son más capaces de sustituir a humanos en labores no tan repetitivas como los robots “tontos” que se utilizaban hasta ahora. El impacto social de esta tecnología puede ser enorme y de hecho ya se está hablando por ejemplo de que los robots deberán pagar impuestos como si fueran trabajadores.
La Inteligencia Artificial es un concepto nada novedoso, se podría decir que desde los inicios de la computación y la lógica proposicional de Boole, la esencia del razonamiento automático ha estado presente en las matemáticas. Aunque, hasta 1940, con la construcción de la primera computadora digital ENIAC, no empezó a desarrollarse la teoría de la inteligencia artificial, que se consolida con la publicación en 1950 del artículo «Computing Machinery and Intelligence» de Alan Turing.
A pesar de ser un concepto que tiene casi doscientos años, es ahora, en la actualidad, cuando está produciéndose esa disrupción tecnológica de la IA, que está siendo aplicada en cualquier ámbito del mundo empresarial a raíz de la irrupción de la tecnología para el manejo de grandes datos (Big Data) que permite realizar análisis de datos e inteligencia de negocio sobre una infinidad de dimensiones y de profundidad de datos.
De la misma manera, esta disrupción tecnologica afecta al mundo científico, donde se está desarrollando la IA a partir de redes neuronales y otras técnicas para el análisis de datos que obtengan nuevas conclusiones no sesgadas, incluso de datos históricos ya analizados previamente.
Un concepto bicentenario que aún hoy supone la disrupción tecnológica del futuro.
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