Blancanieves es la protagonista del primer largometraje animado de Disney, Snow White and the Seven Dwarfs. Ella una joven princesa; la "Más bella de todas", que su belleza es definida por su amabilidad y pureza. Poco después de encontrar el amor en un encantador príncipe, Blancanieves se entera de que su celosa madrastra, La Reina Malvada, está determinada a matarla. Blancanieves huye a la fuerza de su casa para escapar de la ira de la reina, pero se encuentra refugio en la cabaña de los siete enanitos. Ahora en refugio, Blancanieves sueña con reunirse con su príncipe y vivir felices por siempre.
Blancanieves es el primer y más joven miembro de las Princesas Disney. Su personaje proporcionó la base para heroínas posteriores en los cuentos de hadas de Disney como Cenicienta y Aurora. Muchos de los rasgos de Blancanieves -como su linaje real, su relación amistosa con los animales y su propensión a cantar- continúan inspirando a héroes y heroínas en las animaciones de Disney hasta el día de hoy.
Blancanieves es bien conocida por su amabilidad y optimismo, que actúan como sus mayores fortalezas, ya que la han guiado con seguridad a través de las diversas dificultades a lo largo de su vida. Ella es rápida para encantar, ganando la confianza y la admiración del Príncipe, los animales del bosque, y los siete enanos.
También puede ser juguetona y algo atrevida. Aunque generalmente es infantil y gentil, Blancanieves también puede ser asertiva, con la naturaleza autoritaria de una madre. Además, mostró potencial de liderazgo al guiar a los animales alrededor de la casa durante su sesión de limpieza, instruyéndolos con éxito sobre la mejor manera de limpiar la casa y varios artículos dentro.
Habiendo sido convertida en esclava en su propia casa por la Reina Malvada a una edad relativamente temprana, Blancanieves es muy trabajadora. A pesar de que su trabajo de sirvienta fue forzado, se demostró que era eficiente con sus tareas. Posiblemente, el mayor defecto de Blancanieves es también su mayor fortaleza. Debido a su fuerte sentido de amabilidad y buena voluntad hacia los demás, la princesa a veces puede ser crédula y fácilmente manipulada para rebelarse contra las órdenes de los demás.
Érase una vez una joven y bella princesa llamada Blancanieves que vivía en un reino muy lejano con su padre y madrastra.
Su madrastra, la reina, era también muy hermosa, pero arrogante y orgullosa. Se pasaba todo el día contemplándose frente al espejo. El espejo era mágico y cuando se paraba frente a él, le preguntaba:
—Espejito, espejito, ¿Quién es la más hermosa del reino?
Entonces el espejo respondía:
— Tú eres la más hermosa de todas las mujeres.
La reina quedaba satisfecha, pues sabía que su espejo siempre decía la verdad. Sin embargo, con el pasar de los años, la belleza y bondad de Blancanieves se hacían más evidentes. Por todas sus buenas cualidades, superaba mucho la belleza física de la reina. Y llegó al fin un día en que la reina preguntó de nuevo:
—Espejito, espejito, ¿quién es la más hermosa del reino?
El espejo contestó:
—Blancanieves, a quien su bondad la hace ser aún más bella que tú.
La reina se llenó de ira y ordenó la presencia del cazador y le dijo:
—Llévate a la joven princesa al bosque y asegúrate de que las bestias salvajes se encarguen de ella.
Con engaños, el cazador llevó a Blancanieves al bosque, pero cuando estaba a punto de cumplir las órdenes de la reina, se apiadó de la bella joven y dijo:
—Corre, vete lejos, pobre muchacha. Busca un lugar seguro donde vivir.
Encontrándose sola en el gran bosque, Blancanieves corrió tan lejos como pudo hasta la llegada del anochecer. Entonces divisó una pequeña cabaña y entró en ella para dormir. Todo lo que había en la cabaña era pequeño. Había una mesa con un mantel blanco y siete platos pequeños, y con cada plato una cucharita. También, había siete pequeños cuchillos y tenedores, y siete jarritas llenas de agua. Contra la pared se hallaban siete pequeñas camas, una junto a la otra, cubiertas con colchas tan blancas como la nieve.
Blancanieves estaba tan hambrienta y sedienta que comió un poquito de vegetales y pan de cada platito y bebió una gota de cada jarrita. Luego, quiso acostarse en una de las camas, pero ninguna era de su medida, hasta que finalmente pudo acomodarse en la séptima.
Cuando ya había oscurecido, regresaron los dueños de la cabaña. Eran siete enanos que cavaban y extraían oro y piedras preciosas en las montañas. Ellos encendieron sus siete linternas, y observaron que alguien había estado en la cabaña, pues las cosas no se encontraban en el mismo lugar.
El primero dijo: —¿Quién se ha sentado en mi silla?
El segundo dijo: —¿Quién comió de mi plato?
El tercero dijo: —¿Quién mordió parte de mi pan?
El cuarto dijo: —¿Quién tomó parte de mis vegetales?
El quinto dijo: —¿Quién usó mi tenedor?
El sexto dijo: —¿Quién usó mi cuchillo?
El séptimo dijo: —¿Quién bebió de mi jarra?
Entonces el primero observó una arruga en su cama y dijo: —Alguien se ha metido en mi cama.
Y los demás fueron a revisar sus camas, diciendo: —Alguien ha estado en nuestras camas también.
Pero cuando el séptimo miró su cama, encontró a Blancanieves durmiendo plácidamente y llamó a los demás:
—¡Oh, cielos! —susurraron—. Qué encantadora muchacha
Cuando llegó el amanecer, Blancanieves se despertó muy asustada al ver a los siete enanos parados frente a ella. Pero los enanos eran muy amistosos y le preguntaron su nombre.
—Mi nombre es Blancanieves —respondió—, y les contó todo acerca de su malvada madrastra.
Los enanos dijeron:
—Si puedes limpiar nuestra casa, cocinar, tender las camas, lavar, coser y tejer, puedes quedarte todo el tiempo que quieras—. Blancanieves aceptó feliz y se quedó con ellos.
Pasó el tiempo y un día, la reina decidió consultar a su espejo y descubrió que la princesa vivía en el bosque. Furiosa, envenenó una manzana y tomó la apariencia de una anciana.
— Un bocado de esta manzana hará que Blancanieves duerma para siempre — dijo la malvada reina.
Al día siguiente, los enanos se marcharon a trabajar y Blancanieves se quedó sola.
Poco después, la reina disfrazada de anciana se acercó a la ventana de la cocina. La princesa le ofreció un vaso de agua.
—Eres muy bondadosa —dijo la anciana—. Toma esta manzana como gesto de agradecimiento.
En el momento en que Blancanieves mordió la manzana, cayó desplomada. Los enanos, alertados por los animales del bosque, llegaron a la cabaña mientras la reina huía. Con gran tristeza, colocaron a Blancanieves en una urna de cristal. Todos tenían la esperanza de que la hermosa joven despertase un día.
Y el día llegó cuando un apuesto príncipe que cruzaba el bosque en su caballo, vio a la hermosa joven en la urna de cristal y maravillado por su belleza, le dio un beso en la mejilla, la joven despertó al haberse roto el hechizo. Blancanieves y el príncipe se casaron y vivieron felices para siempre.
Blancanieves aparece como personaje de cameo en la película Who Framed Roger Rabbit
Blancanieves es un personaje de cameo recurrente en la serie House of Mouse.
Blancanieves aparece junto a los Siete Enanitos al final de The Lion King 1½.
En la película de acción real Descendants, ella aparece como reportera de Áuradon, reportando en televisión sobre la ceremonia de coronación del Príncipe Ben.