Esta excursión te llevará al mausoleo de Segundo Ruiz Belvis en el cementerio municipal de Hormigueros, y a la casa convertida en museo en donde vivió y murió Filiberto Ojeda Ríos escondido de las autoridades federales hasta el día de su asesinato. Ambos lugares están cerca, el camino en carro toma alrededor de 8 minutos y es fácil llegar a ambos con el GPS. Usamos Google Maps cuando fuimos.
Nota: La Casa museo Filiberto Ojeda Ríos está abierta los domingos. Recomendamos verificar su página para horarios, actividades, y más información.
También puedes hacer la excursión virtualmente, viendo las fotos y accediendo a los enlaces aquí incluidos.
Para leer la fascinante historia de la muerte de Segundo Ruiz Belvis, y de la subsiguiente trayectoria de sus restos, puedes leer el blog completo publicado por el profesor Cancel.
Para leer más sobre la vida de Segundo Ruiz Belvis, te recomendamos este documento, también del profesor Cancel, cuya tesis de maestría se basó en este patriota.
Para más recursos sobre Segundo Ruiz Belvis, accede aquí.
En el cementerio municipal de Hormigueros, justo en la entrada, está el mausoleo (lugar en donde se guardan los restos) de Segundo Ruíz Belvis, quien murió el 3 de noviembre de 1867 en Valparaíso, Chile, mientras buscaba apoyo en latinoamérica para la causa de la independencia, particularmente el Grito de Lares.
Según la tarja que se encuentra junto al mausoleo, murió cinco (5) días después de haber llegado a Chile. Los restos llegaron a Puerto Rico el 26 de julio de 1962 luego de la gestión de muchas personas que procuraron su regreso. Entre estas personas se encuentra el Sr. Martín Gaudier, quien es pieza clave en la investigación de lo que ocurrió con los restos de este patriota.
Según la investigación realizada por el hormiguereño, historiador y profesor el Sr. Mario R. Cancel Sepúlveda y basada en muchos aspectos en lo que investigó Martín Gaudier, Segundo Ruiz Belvis murió luego de presentar problemas con la uretra, lo que eventualmente le causó gangrena, y su posterior muerte. Se dice en esta investigación que del certificado de defunción se desprende que Ruiz Belvis había salido de Puerto Rico ya padeciendo de este asunto. Dice también el profesor que el amigo de Ruiz Belvis, Ramón Emeterio Betances, intentó conseguir un investigador privado que fuera a Valparaiso a explorar las razones de la muerte de Segundo, pues circulaban rumores de un envenenamiento o asesinato.
El 23 de septiembre de 2005, día en que en Puerto Rico se conmemora el Grito de Lares, más de 200 agentes del FBI rodearon la casa donde vivía escondido de las autoridades Filiberto Ojeda Ríos, en el sector Plan Bonito de Hormigueros. Filiberto vivía en la casa junto a su compañera Elma Beatriz Rosado.
El día de su asesinato los agentes dispararon contra el perro de la pareja, permitieron que la señora Rosado abandonara la residencia, y se entregara para ser arrestada. (Mira las fotos para que leas la cronología entera.) Sin embargo, Filiberto le hizo frente a los agentes con una pistola, un chaleco antibalas y un cuchillo. Filiberto fue herido de gravedad, pero el FBI no le brindó atención médica, por lo que murió desangrado en la puerta de la residencia.
Hoy día se pueden ver los más de 100 impactos de balas provenientes de las armas del FBI, algunos de armas automáticas. La casa conserva casi inalterada, la memoria de Filiberto y de los impactos que recibió el día de su asesinato.
Se ha añadido una escalera para llegar a la puerta principal, una especie de altar, y una estructura en madera en el patio posterior perfecta para sentarse a escuchar las aves que por allí vivien, mientras haces un ejercicio de introspección. La casa también tiene una colección de los libros que Ojeda Ríos leyó y conservaba.
Para conocer más de este lugar y de Filiberto Ojeda Ríos, accede aquí.
Para una entrevista al periodista Rafael Lenin López sobre la experiencia de entrevistar a Ojeda Ríos en el clandestinaje, ve desde el minuto 5:00 hasta el 25:00 aproximadamente.
Si tienes tiempo, te recomendamos visites los pueblos de Mayagüez y Cabo Rojo, en donde podrás descubrir lugares históricos importantes en la vida de Segundo Ruiz Belvis, Ramón Emeterio Betances y Francisco Basora. Por ejemplo:
En esta iglesia se llevaba a cabo una misión secreta y abolicionista. Aquí la sociedad clandestina de los puertorriqueños Segundo Ruiz Belvis, José Francisco Basora y Ramón Emeterio Betances, compraba bebés esclavos para reinstalarlos a la sociedad como personas libres. Algunas versiones apuntan a que en la misma pila bautismal estos boricuas compraban a los niños para dejarlos en libertad. Otras versiones nos cuentan que estos ilustres personajes esperaban en las afueras de la iglesia, en la plaza, y les daban el dinero a los padres esclavos del bebé que iba a ser bautizado para que pudiera comprar su libertad. Estas hazañas, en aquel tiempo ilegales, le costaron a Betances su primer destierro, pues las autoridades españolas comenzaron a ver con suspicacia las acciones de estos tres señores.
Betances y Ruiz Belvis habían estudiado fuera de Puerto Rico. Betances estudió medicina en la Sorbona de París en Francia, y Ruiz Belvis estudió derecho en la Universidad Complutense de Madrid. Además, ambos eran puertorriqueños provinientes de familias adineradas, por lo que se cuenta que habían sido criados por nanas negras. Estos dos hechos hicieron que Betances y Ruiz Belivs vieran la abolición de la esclavitud como un asunto de derechos humanos. Siendo Cuba y Puerto Rico las dos antillas donde aún era legal poseer esclavos, esta sociedad secreta de la que eran parte Betances, Ruiz Belvis y José Francisco Basora, jugaba un papel importante en Puerto Rico.
Si quieres conocer más sobre lo que hacían estos puertorriqueños, puedes escuchar esta canción titulada Agua de la libertad, de Juan Riestra y los bohíques, y leer esta historia publicada en Puerto Rico es nuestro país. También puedes ver el importante documental El Antillano sobre Ramón Emeterio Betances.
Para conocer más sobre la historia de esta catedral, ve aquí.