El Mesobotox (también conocido como Microbotox o Botox diluido) es una técnica estética avanzada que combina los beneficios del botox tradicional con los de la mesoterapia, logrando un efecto más natural, uniforme y rejuvenecedor en la piel.
El Mesobotox se realiza aplicando microinyecciones superficiales de toxina botulínica (Botox) diluida junto con vitaminas, minerales y ácido hialurónico en la dermis superficial.
En lugar de relajar completamente los músculos (como el botox clásico), esta técnica actúa en las fibras musculares más finas y en las glándulas sebáceas y sudoríparas, mejorando la textura y luminosidad de la piel.
Reduce poros dilatados.
Disminuye líneas finas y arrugas superficiales.
Tensa y reafirma la piel sin perder la expresión facial.
Mejora la luminosidad y uniformidad del rostro.
Controla el exceso de grasa y la sudoración facial.
Aporta un efecto lifting natural y una apariencia más descansada.
Los resultados comienzan a verse entre 3 y 7 días después.
Su efecto dura aproximadamente 3 a 5 meses.
No requiere tiempo de recuperación ni deja marcas visibles.
Rostro completo (“baby botox facial”)
Cuello y escote
Zona periorbital (ojeras, patas de gallo)
Manos o zonas con flacidez fina