El bruxismo es una condición que, aunque puede pasar desapercibida en sus primeras fases, puede generar serias consecuencias para la salud bucal y general si no se trata a tiempo. Se caracteriza por el acto involuntario de apretar o rechinar los dientes, y suele presentarse, en la mayoría de casos, durante la noche, aunque también puede ocurrir durante el día sin que la persona lo note.
No existe una única causa del bruxismo. Se trata de una condición multifactorial en la que intervienen elementos físicos, emocionales y hasta genéticos. Algunos de los principales desencadenantes son:
Estrés y ansiedad: Es la causa más común. Las tensiones del día a día, las preocupaciones laborales o personales y la ansiedad acumulada encuentran una vía de escape a través del apretamiento de los dientes.
Problemas del sueño: El bruxismo nocturno está asociado a trastornos del sueño como la apnea del sueño o el insomnio.
Malos hábitos o estilo de vida: El consumo excesivo de cafeína, alcohol, tabaco o drogas recreativas puede aumentar el riesgo.
Alteraciones en la mordida o alineación dental: En algunos casos, una mala oclusión puede ser un factor contribuyente.
Ignorar el bruxismo puede derivar en complicaciones importantes:
Desgaste dental: El constante roce entre los dientes desgasta el esmalte, lo que compromete la estructura dental y favorece la aparición de caries o fracturas.
Dolor crónico: El dolor muscular y articular puede volverse constante y afectar actividades cotidianas como comer o hablar.
Trastornos temporomandibulares (TTM): El bruxismo puede alterar la articulación temporomandibular, generando ruidos, chasquidos y limitación en el movimiento de la mandíbula.
Problemas estéticos: El desgaste puede acortar los dientes, cambiar la forma del rostro o incluso afectar la sonrisa.
Las férulas de bruxismo son dispositivos transparentes hechos a medida que se colocan durante la noche para proteger los dientes. Su función principal es evitar el contacto directo entre los dientes superiores e inferiores, reduciendo así el desgaste, la sobrecarga muscular y el dolor.
¿Son iguales a los alineadores invisibles o férulas de blanqueamiento?
¡No! Este es un error común. Las férulas de bruxismo no deben confundirse con otros dispositivos dentales:
Férulas de blanqueamiento: Están diseñadas para contener el gel blanqueador, no para resistir la presión del apretamiento.
Alineadores invisibles: Son parte de un tratamiento ortodóntico, tienen otra forma, otro objetivo y no ofrecen la protección necesaria contra el bruxismo.
Usar una férula equivocada no solo es ineficaz, sino que también puede agravar el problema.
El bruxismo es más común de lo que parece y, aunque puede parecer un hábito inofensivo, tiene el potencial de dañar seriamente tu salud bucal y general si no se trata a tiempo. La buena noticia es que, con la orientación adecuada, se puede controlar y prevenir sus consecuencias.
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