En mis clases de tecnología, aprendí a usar herramientas digitales de manera versátil para la comunicación y la organización de la información. Mi aprendizaje se centró en cómo aplicar la tecnología a tareas prácticas y creativas.
Descubrí la importancia de la ubicación y gestión de datos en hojas de cálculo como Excel, lo que optimiza el análisis de información estructurada.
En el ámbito de la creación de contenido, asimilé metodologías para adaptar mensajes a diferentes audiencias: desde la redacción de un artículo efectivo o una nota de prensa hasta la creación de posts motivacionales y religiosos con mensajes bíblicos, e incluso la narrativa de acontecimientos históricos. Esto me enseñó a comunicar con propósito y claridad.
Finalmente, aprendí a consolidar y presentar mi trabajo de manera profesional. Utilicé Google Drive para organizar mi portafolio de saberes y dominé los pasos básicos de Google Sites para crear un sitio web funcional: escribir el título, agregar y organizar páginas, y personalizar el diseño con elementos como un banner para cada sección.