Las bailarinas utilizamos el bastón a veces con la música de folclore (racks el Asssaya). Estos bastones son una variación especial al del bastón masculino, nuestros bastones son más finos y con mango, mientras que los bastones de los hombres son mucho más largos y gruesos.
Su origen se encuentra en las danzas del sur de Egipto (Tahtib) donde los utilizan de manera cotidiana.
Estos sables son especiales son romos y están equilibrados para poderlos mantenerlos desde el centro de la hoja. Mientras bailamos los mantenemos en equilibrio sobre la cadera, la cabeza...
Las velas son otro elemento que nos acompaña a las bailarinas. Se utilizan con una luz suave y con ellas en pequeños recipientes de cristal, y una en cada mano, iluminamos nuestros movimientos, resultando un efecto muy especial
Cuenta con un armazón que se pone en la cabeza para que sea más fácil llevar las velas encendidas, igual es un elemento que requiere técnica y destreza ya que por su peso y por el hecho de llevar fuego, es difícil de manejar, se necesita mucho equilibrio y concentración.
Los abanicos son elementos relacionados con el fluir de la vida, con el aire, el agua y la naturalidad de la vida, su uso es parecido al del velo con la diferencia que estos son más cortos y tienen un soporte que permite hacer diferentes movimientos. Generalmente se usan dos abanicos al mismo tiempo y se puede combinar su uso, puede ser en una mano cada uno o en la misma para lograr diferentes efectos.
Las Alas de Isis están relacionadas con el velo porque sus movimientos son fluidos pero también se relacionan con la Diosa Egipcia Isis que representa todos los principios femeninos como la maternidad, la intuición, la emoción y la sensualidad.
El velo es un accesorio impresincible para una bailarina, tiene un efecto etéreo que lo convierte en un gran espectáculo visual.
En el baile más clásico fue menos utilizado y acompañaba sólo en la salida, pero con el tiempo ha conseguido un gran protagonismo.
son dos pequeños platillos que se ponen entre el dedo corazón y el dedo pulgar de cada mano y con los que se pueden hacer diferentes ritmos tanto para bailar como para acompañar la melodía en la danza oriental. Se relacionan con el viento y los sonidos que este produce, con dejarse llevar por el ritmo de la vida.