Serendipia. Para leer sin prisa y conquistar sin pausa
Cada cuento debe ser como una telaraña; sobre ella brillarán los infortunios de los protagonistas, como gotas de rocío. Y así los lectores quedarán mágicamente aprisionados por los finos hilos a la merced de la historia.
Escondida bajo el hechizo de sus letras, soy otra persona, me visto con una piel que no me duele, que me deja vivir otras vidas, morir mil veces y renacer otras tantas. Con solo unas pocas palabras puedo subir al cielo o caer en el más oscuro averno, todo o nada. Y lo mejor es que yo decido quien quiero ser.