Enero 10 de 2025
Imagen de Referencia - Copilot 2024
Autoría propia.
En el marco de la COP29 en Bakú, Colombia se posicionó como líder en la discusión sobre la financiación climática global al proponer una reforma financiera internacional que incluye un alivio de deuda de 10 años para los países en desarrollo. La iniciativa, encabezada por la ministra de Ambiente y presidenta de la COP16 de Biodiversidad, Susana Muhamad, busca movilizar recursos necesarios para enfrentar los crecientes impactos de los desastres naturales y avanzar hacia una transición climática justa.
La crisis climática y sus impactos en Colombia
El cambio climático ha golpeado con fuerza a Colombia este año, dejando más de 232,000 damnificados y pérdidas económicas significativas debido a graves inundaciones. En este contexto, la ministra Muhamad enfatizó la necesidad de una reforma estructural en el sistema financiero global, argumentando que los países en desarrollo enfrentan barreras desproporcionadas, como tasas de interés elevadas, que dificultan su capacidad para invertir en sostenibilidad y resiliencia climática.
Propuesta colombiana: Alivio de deuda y reforma del sistema financiero
La propuesta de Colombia se basa en el decálogo climático del presidente Gustavo Petro e incluye cinco puntos clave para transformar la financiación climática de manera equitativa y efectiva:
Alivio de deuda por 10 años para liberar recursos que permitan inversiones en mitigación y adaptación al cambio climático.
Reformas en los Bancos de Desarrollo Multilateral para facilitar el acceso a recursos destinados a proyectos sostenibles.
Impuestos globales que movilicen capital privado hacia la financiación pública climática.
Distribución directa de fondos a los países receptores, eliminando intermediarios y mejorando la transparencia.
Aumento de la inversión pública como base para atraer inversión privada en acciones climáticas.
Durante su intervención en el 6º Diálogo Ministerial en Finanzas Climáticas, Muhamad subrayó que los desastres climáticos ya han costado 41,000 millones de dólares solo en los primeros seis meses de 2024, y advirtió que estos costos seguirán aumentando sin medidas urgentes.
Un llamado global a la acción
La ministra pidió a los países desarrollados que multipliquen la inversión pública en los países más vulnerables y faciliten el acceso al capital necesario para cumplir con los objetivos del Acuerdo de París. Además, reiteró la necesidad de sinergias entre las convenciones de biodiversidad y cambio climático, destacando la importancia de los servicios ecosistémicos proporcionados por los bosques tropicales, vitales para la captura de carbono y la biodiversidad.
Prioridades de Colombia para la transición climática
En su intervención, Muhamad presentó tres acciones prioritarias identificadas por el IPCC para la próxima década:
Expansión de las energías renovables.
Protección de la biodiversidad y los bosques.
Reducción de las emisiones de metano, especialmente en países productores de petróleo.
Colombia respaldó además el Tratado de No Proliferación de Combustibles Fósiles, subrayando su importancia para garantizar una transición energética justa en economías dependientes del petróleo.
Un compromiso con la justicia climática
La posición de Colombia en la COP29 refuerza su compromiso con una agenda climática ambiciosa que prioriza la equidad y la sostenibilidad global. Sin acciones contundentes, el mundo podría enfrentar un aumento de hasta 3 °C en la temperatura global, con impactos económicos y sociales devastadores.
Redactora
Profesional en Administración de Empresas con amplia experiencia en la gestión de proyectos educativos, gestión del conocimiento, universidad corporativa, estrategias e-learning y aprendizaje AVA, entre otros. Mi formación se complementa como maestrante en Estudios Políticos, lo que me permite abordar los desafíos empresariales desde una perspectiva integral, logrando la armonía entre las competencias del sector público, privado y el factor humano desde los estudios sociales. ¡Ir más allá siempre es la meta!