CICLOS Y TIEMPOS LITURGICOS
La liturgia se define en la constitución Sacrosanctum Concilium, número 7, como: “El ejercicio del oficio sacerdotal de Cristo, por medio de signos sensibles, que realizan de una manera propia la santificación del hombre”.
En la liturgia, participamos del sacrificio y los sacramentos, renovamos la alianza con Dios y conmemoramos los misterios de la Salvación, desde la Encarnación hasta Pentecostés. Los diferentes misterios y momentos de la vida de Cristo se organizan dentro del año litúrgico con celebraciones de fechas fijas o móviles. A la vez, las lecturas de la misa en la liturgia se organizan en distintos ciclos. Cada uno de estos ciclos contiene sus lecturas diferenciadas de manera que se pueda obtener una comprensión más profunda de los textos bíblicos.
CICLOS LITURGICOS
La Iglesia ha dividido las lecturas bíblicas en tres ciclos: A, B, y C.
En cuanto al evangelio dominical el orden de los ciclos A, B, C, coincide con los tres primeros evangelios del Nuevo Testamento, los evangelios sinópticos; es decir durante el ciclo A se leerá cada domingo el evangelio según san Mateo, durante el ciclo B se leerá cada domingo el evangelio según san Marcos y durante el ciclo C se leerá cada domingo el evangelio según san Lucas. En los 3 ciclos el Evangelio de San Juan se lee durante el tiempo de Pascua especialmente. para fiestas grandes y solemnidades, con énfasis en la Semana Santa.
Cuando acaba el ciclo C automáticamente se regresa al ciclo A. Cada ciclo empieza con el inicio de cada año litúrgico, es decir con el primer domingo de Adviento.
TIEMPOS LITURGICOS
TIEMPO DE ADVIENTO
El color característico de este tiempo es el morado y tiene como duración los cuatro domingos anteriores al día de Navidad.
Es el comienzo del año litúrgico y abarca cuatro semanas de preparación para la celebración del nacimiento de Jesús.
Adviento significa “venida” y refiere cuando el Hijo de Dios llega a la tierra. Es un tiempo de oración y espera. Durante este tiempo se prepara la corona de Adviento y se rezan sus oraciones cada domingo y el día de Navidad.
TIEMPO DE NAVIDAD
La duración de la navidad inicia desde el 25 de diciembre hasta el Bautismo del Señor. En este tiempo se celebran: Navidad, María Madre de Dios, Epifanía del Señor, Bautismo del Señor. El color característico de este tiempo es el blanco.
La Navidad comienza con la celebración del nacimiento de Jesús el 25 de diciembre; luego el 1 de enero corresponde a la celebración de María Madre de Dios, le sigue el 6 de enero La fiesta de la Epifanía que remite a la revelación de Jesús frente a los Reyes Magos que es presentada en Mateo 2 1-12. Finalmente concluye con la fiesta del Bautismo del Señor, el domingo siguiente a la Epifanía.
PRIMER TIEMPO ORDINARIO
El primer tiempo ordinario dura entre el lunes posterior al Bautismo del Señor y el martes anterior al Miércoles de Ceniza. Este tiempo se caracteriza por su color verde.
En los tiempos ordinarios no se celebra un momento o misterio en particular, sino numerosos episodios de la vida de Cristo. Se trata de un período dedicado a comprender mejor el mensaje de Jesús en el Evangelio.
Para las lecturas de las misas dominicales se sigue a los evangelistas dependiendo del ciclo: Mateo para el ciclo A, Marcos para el B y Lucas para el C. El evangelio de Juan se lee en las celebraciones centrales, como en Cuaresma y Pascua.
El primer tiempo ordinario puede tener una duración de entre cinco y nueve semanas, dependiendo de la fecha de la Pascua.
TIEMPO DE CUARESMA
El color característico de este tiempo es el morado y tiene seis semanas de preparación para la Pascua. Comienza el Miércoles de Ceniza y finaliza el Jueves Santo por la mañana, tras la Misa Crismal.
Estas semanas se entienden como cuarenta días que simbolizan los cuarenta días de Jesús en el desierto, los cuarenta días del diluvio, los cuarenta años del desierto y las cuarenta décadas de esclavitud de los hebreos.
Se trata de un tiempo de penitencia en el que se practica el ayuno y la abstinencia. Se utiliza la vestidura de color morado, ya que este se emplea en los momentos de penitencia.
Durante este período no se canta el Aleluya ni el Gloria en las misas.
El sexto domingo de Cuaresma es el Domingo de Ramos e inicia la Semana Santa. Este día se utiliza el color rojo.
TRIDUO PASCUAL
Estos tres días de la Semana Santa constituyen el misterio de la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo.
El Jueves Santo por la tarde se realiza la misa de la Cena del Señor, en la que se conmemora la Última Cena. Dependiendo del sacerdote y de las disposiciones de salud (en el caso del COVID19) se realiza el Lavatorio de Pies conmemorando el momento en que Jesus le lavo los pies a sus discípulos junto con momentos de adoración.
El Viernes Santo es la Pasión de Jesús en la que los fieles recordamos el Camino de la Cruz. En este día suele meditarse el Via Crucis. Además, sólo durante este día se utiliza la vestimenta de color rojo.
Por último, en la madrugada del Sábado se lleva a cabo la Vigilia Pascual, en la que se medita la muerte del Señor, su descenso a los infiernos y se espera la Resurrección. Este rito suele comenzar con las luces del templo apagadas y luego se encienden las velas en representación de la Resurrección de Cristo, la luz del mundo.
TIEMPO PASCUAL
El Domingo de Resurrección es la celebración central de nuestra fe. La Resurrección, con el sepulcro vacío y las apariciones de Jesús a las mujeres y a los apóstoles, constituye el cierre de la misión salvífica del Hijo de Dios, que ha vencido al pecado y abierto las puertas del cielo.
Luego de la Resurrección, el tiempo Pascual es un período de gran alegría en el que tenemos la certeza de que Cristo vive. Se recuerdan los días que pasó Jesús con los apóstoles antes de subir a los cielos.
A los cuarenta días de Pascua se celebra la Ascensión del Señor, misterio en el que Jesús ascendió a los cielos y se sentó a la derecha de Dios.
A los cincuenta días de Pascua se celebra Pentecostés, donde se celebra la llegada del espíritu santo después de la partida de Jesús.
SEGUNDO TIEMPO ORDINARIO
El segundo tiempo ordinario tiene una duración de entre 23 y 28 semanas que finaliza el primer domingo de Adviento, en el comienzo de un nuevo año litúrgico. Se trata del tiempo más largo del año litúrgico. En los tiempos ordinarios, para la segunda lectura de la misa, se lee las cartas de San Pablo y Santiago.
El domingo posterior a Pentecostés se celebra la Santísima Trinidad. Corpus Christi puede celebrarse el jueves o el domingo de la segunda semana. En la tercera semana, se celebra el Sagrado Corazón de Jesús. Por último, la fiesta de Cristo Rey se realiza el domingo anterior al primer domingo de Adviento.