Con esta competencia nos referimos a la habilidad de un docente para observar, identificar y comprender cómo cada estudiante aprende de manera única. Implica estar atento a las necesidades cognitivas (relacionadas con el conocimiento y la comprensión) y socioemocionales (vinculadas a las habilidades emocionales y sociales) de los alumnos. Con esta información, el objetivo es personalizar la enseñanza y proporcionar apoyo específico para optimizar el desarrollo integral de cada estudiante.
De acuerdo a lo anterior, podemos presentar una relación con el trabajo nombrado "Diario de prácticas: Jornada de observación y ayudantía", ya que pudimos poner en práctica un análisis crítico de lo observado durante la jornada, el comportamiento de cada estudiante, la manera en la que aprendían, la interacción del docente con los alumnos , los comportamientos de los alumnos y las estrategias de enseñanza que el docente aplicaba.