Los comerciantes de Boedo enfrentan grandes desafíos debido a la crisis económica actual. Desde la Junta Comunal 5, se buscan soluciones para mitigar el impacto y apoyar a los negocios locales.
Por Felipe Caporaso
María Eugenia (o “Maru”) Acuña es miembro de la Junta Comunal 5 —conformada por siete integrantes que representan a los barrios de Boedo y Almagro— por segunda vez consecutiva. Es la Secretaria General del Partido Justicialista en la comuna y coordina el Centro Cultural Comunarte en Almagro, donde vive junto a su familia. Su experiencia en la gestión pública y su compromiso con la comunidad la han convertido en una figura clave dentro de la Comisión de Pymes, Emprendedores, Comercio y Desarrollo Productivo de la Junta Comunal.
Aunque hoy reside en Almagro, su vínculo con Boedo es profundo: Maru Acuña vivió gran parte de su infancia en el barrio y, desde su rol, trabaja para reducir el impacto de la crisis económica en los pequeños comercios que forman parte esencial de la identidad del barrio.
“El principal problema que enfrentan los comerciantes es la incertidumbre. Muchos no saben si podrán seguir abiertos en los próximos meses”. Fuente: Gobierno de la Ciudad
¿Cómo impactó la recesión económica en los comercios del barrio de Boedo?
Desde la pandemia, hemos sido testigos de una transformación en la actividad comercial del barrio, pero el momento más crítico que, por lo menos nosotros registramos, fue en el 2017, cuando vimos que fueron cerrando muchos negocios que nunca se terminaron recuperar. Hoy, vemos que los comercios abren y cierran constantemente sin un crecimiento sostenido.
En los recorridos que hago con la Comisión de Pymes, emprendedores, comercio y desarrollo productivo, los comerciantes expresan que el principal problema es la incertidumbre. "Hoy me estoy sosteniendo con la mercadería que tengo. No sé si en marzo voy a estar abierto", me dicen. Porque lo que sucede es que no hay consumo; y el que consume, generalmente son clientes de hace mucho tiempo. Y, por otro lado, lo que más manifiestan es el aumento tremendo de las tarifas. Por ejemplo, tengo un caso de un negocio de ropa que pasó de pagar 25 mil pesos de tarifa de luz a 180 mil.
¿Qué tipo de comercios creés que predominan hoy en Boedo?
Boedo se caracteriza por su corredor de marroquinería, especialmente en el sur del barrio, que es conocido por la venta de productos para la construcción de zapatos y carteras. Todos coincidimos en que es una zona muy industrial, por decirlo de alguna manera. Pero creo que lo que más predomina es el pueblo gastronómico. Aunque el movimiento en estos comercios ha disminuido, me parece que la oferta gastronómica sigue siendo un aspecto destacado del barrio.
¿Qué medidas ha tomado la Comuna 5 para apoyar a los comerciantes locales durante la crisis económica?
Luego de la pandemia, la Comuna 5 implementó la peatonalización de algunos tramos de Boedo para los fines de semana, entre San Juan e Independencia, para fomentar el movimiento en los bares y comercios. Sin embargo, esta medida no benefició a todos los comercios; por ejemplo, a los negocios de ropa o un negocio que vende cunas y cochecitos de bebé, los dueños te decían: “A mí no me sirve la peatonal, porque si a mí me vienen a comprar una cuna, los autos no pueden pasar y no se van a ir con una cunita caminando tres cuadras”. Además, por lo general, el que camina por la peatonal es gente del barrio que no va a comprar. Entonces, para abordar esta disyuntiva, desde la junta, se ajustó la peatonalización a los domingos, y de esa manera, aunque el sábado funcionaba como siempre, para que levanten un poco más los bares.
Otro medida de apoyo fue la facilitación de ferias para los emprendedores locales. En este contexto de crisis económica, vimos una gran cantidad de gente que se dedicaba a vender productos hechos a mano, como pulseras, cuadernos y otros artículos artesanales. Para apoyar a estos emprendedores, lo que hacemos es darles el espacio para que puedan vender sus productos. Pero en sí, desde la junta, a veces es difícil por no tener presupuesto, poder generar otra cosa.
¿Cómo es el proceso de toma de decisiones dentro de la Junta Comunal en relación con estas medidas o proyectos?
María Eugenia Acuña sobre la Junta Comunal N.º 5. Fuente: Felipe Caporaso (entrevista vía Zoom)
Con respecto al turismo, ¿notás que hubo una baja en el turismo extranjero y local en el barrio?
Sí, mucho menos. Por ejemplo, cuando voy a la oficina, siempre paso por Margot (Café) y Don Boedo (pizzería) que están por Av. Boedo y Carlos Calvo que siempre han estado estallados de gente, pero ahora están vacíos. Bajó muchísimo la asistencia, y más este año. Después, Homero Manzi también; las últimas tres veces que fui éramos solo cinco mesas que estábamos sentados. Y eso que Homero Manzi es un bar al que en general van muchos turistas porque es un bar clásico y muy tanguero. Es cierto que llegan algunos micros, pero estas dependen de agencias y generalmente son extranjeros.
¿Hay alguna organización en Boedo que agrupe a los comerciantes y facilite la colaboración entre ellos?
Actualmente, no hay una organización formal de comerciantes en Boedo. A pesar de esto, hay una cosa muy particular que es la gran relación entre los vecinos del barrio. Hay mucha conexión entre los bares y en algunos sectores, como las marroquinerías, que entre ellos se conocen mucho y suelen reunirse para determinados asuntos.
Desde la Comuna, también trabajamos con CADMIRA (Cámara de Comerciantes Mayoristas e Industriales) y recientemente les propusimos organizar un encuentro con la intención de formar una Cámara de Comerciantes. En la pandemia, un vecino que tenía una cervecería tuvo la iniciativa de regalarle una cerveza al que se vacunaba contra el COVID. En este caso, el vecino me decía: “No hay una cámara de comerciantes, a mí me encantaría armarla”. Porque ellos también necesitan organizarse, pensar algunas propuestas o simplemente poder contar qué necesidades tienen puntualmente.
¿Cuáles son los proyectos a futuro que la Junta Comunal tiene en mente para apoyar el desarrollo comercial en Boedo?
Como te decía, uno de los proyectos que podría surgir es la creación de una Cámara de Comerciantes para formalizar la colaboración entre los negocios locales. Sin embargo, esto no depende directamente de la junta, sino que sería una iniciativa que los propios comerciantes deberían impulsar. Desde la junta, podemos apoyar presentando proyectos, organizando ferias y proponiendo capacitaciones, como las que ya hemos hecho en conjunto con graduados de la Facultad de Ciencias Económicas. Pero medidas más concretas, como la exención de impuestos o inversiones significativas, dependen del Ejecutivo Central, con el que casi no tenemos diálogo. Además, nuestro presupuesto es muy limitado y solo nos alcanza para cuestiones menores como arreglar una plaza. Para cualquier proyecto de mayor envergadura, como la construcción de un jardín de infantes o la revitalización de un espacio comercial, dependemos de que el Ejecutivo nos asigne los fondos necesarios.
Nosotros tenemos un tremendo mercado antiguo en San Juan y Boedo (viniendo de la Av. la Plata), que tenían puestos de pescado, de verduras, etc., que solo tiene tres comercios y que ahí se podría construir un gran polo comercial, gastronómico y cultural. Ese es un claro ejemplo de por qué la comuna no puede hacer nada con eso. Aunque tengamos el proyecto, lo más probable es que siempre nos digan que no, por falta de recursos. La realidad es que Boedo resiste a la crisis como puede, por suerte es un barrio en el que se ayudan mucho entre los comerciantes. Eso está bueno, porque se van pasando los clientes, es resistencia pura.