La economía azul se centra en el papel de los mares como fuente económica y en la importancia de gestionar sus recursos de una forma eficiente, restaurando los ecosistemas dañados e introduciendo innovación que permita un aprovechamiento sostenible en el futuro.
Tanto la economía azul enfocada en los océanos como aquella que imita el funcionamiento de la naturaleza comparte un objetivo común: reducir el impacto negativo que las actividades humanas tienen sobre el planeta y adaptar nuestros hábitos de consumo a modelos más respetuosos con el medioambiente.
Un emprendedor, orador global, economista, innovador y autor cuyos proyectos y actividades abarcan todo el mundo. Es más conocido por su libro La Economía Azul (The Blue Economy), que escribió en 2010, proponiendo un nuevo tipo de modelo de negocio para que nuestra sociedad sea más sostenible
La filosofía de la Economía Azul se basa en tres principios rectores:
Inspirarse continuamente en la naturaleza
Cambiar las reglas del juego
Concentrarse en lo que está disponible localmente
Del mismo modo que una persona no puede vivir sin un corazón y unos pulmones sanos, la Tierra no puede sobrevivir sin unos océanos y mares saludables. Los mares absorben un 30% del CO2 del mundo, mientras que el fitoplancton marino genera el 50% del oxígeno necesario para la supervivencia. Además, son esenciales para el bienestar social.