Bienvenido a Coach.psiconutritiva
En mi práctica, creo profundamente en la conexión íntima entre la alimentación que seguimos, nuestras emociones y nuestro sistema de creencias. La manera en que tratamos a nuestro cuerpo, en que nos hablamos y la forma en que nos relacionamos con la vida tiene un impacto profundo sobre nuestro cuerpo, afectando a la digestión, sistema inmunológico, etc. Aquí, abordamos estas cuestiones de una manera integral y compasiva.
Nuestra relación con la comida es un viaje complejo. Al ingerir los alimentos y entrar en contacto con muestro cuerpo se desencadenan toda un cascada de reacciones químicas. Simultáneamente, este proceso está lleno de matices emocionales y espirituales. Comer no es solo una necesidad física, sino también una fuente de placer, consuelo y, a veces, un escape ante el estrés y las emociones difíciles.
Muchas personas encuentran que las dietas estrictas
pueden dar buenos resultados al principio, pero a menudo las abandonan porque no abordan la raíz emocional de sus hábitos poco saludables. Aquí, en Coach.Psiconutritiva, el foco está puesto en entender y sanar esa relación entre la alimentación y nuestro estado emocional, ayudándote a alcanzar un verdadero bienestar.
A través del proceso terapéutico, te acompaño a estar presente y consciente de tus emociones, creencias y comportamientos, promoviendo así el autoconocimiento y la autoaceptación. Permitiéndonos explorar y mejorar las relaciones inter e intrapersonales que influyen en tu bienestar.
Combinando las líneas terapéuticas (Gestalt y Sistémica) con un enfoque dietético y unos hábitos saludables, creamos una sinergia poderosa que transforma tu relación con la comida y contigo mismo.
Comer para calmar emociones desagradables es un patrón aprendido. Desde pequeños, asociamos la comida con una sensación de bienestar, tanto si hemos sido amamantados, como si no.
Comer nos brinda calma y confort, vinculándolo con la seguridad y la protección del vientre materno, donde recibimos nutrición emocional.
Además, nuestro cerebro nos envía la señal de "Vas a sobrevivir", proporcionando placer y una sensación de recompensa a corto plazo. En resumen, es importante observar cuando comemos en respuesta a nuestras emociones, para escapar del dolor o buscar placer.
Comprender el origen de nuestro impulso, deseo o necesidad de comer y aprender a distinguir entre la necesidad física y otros tipos de necesidades es crucial.
La alimentación consciente será determinante. Cuando comemos de manera consciente, experimentamos una satisfacción emocional por múltiples factores. En cambio, al comer de forma inconsciente, el estado emocional que se desarrolla suele ser incómodo y/o doloroso. Para esto será vital responsabilizarnos de nuestra salud... de nosotros mismos.
Necesitamos un método amoroso y respetuoso, que vaya a favor de nuestro cuerpo, no en contra de él. A favor de la comida, no con miedo a la comida. Para adoptar hábitos que nos acerquen a una vida saludable, es fundamental contar con diversos elementos, como la disciplina. La clave radica en hacer uso de esa disciplina desde la amabilidad, de una manera gentil con nosotros mismos. Así, lograremos que estos hábitos se mantengan en nuestra vida de forma duradera. Porque al final, una disciplina desde la rigidez, desde el autocastigo, no es sostenible en el tiempo...y es lógico, acabamos sintiendo rechazo hacia aquello que nos hacer sufrir (o mejor dicho con lo que sufrimos).
Mi misión es brindarte un entorno seguro y acogedor donde puedas transformar y mejorar tu relación con la alimentación. Con un enfoque personalizado, te invito a embarcarte en este viaje hacia un mayor bienestar físico y emocional. Juntos, podemos trabajar para que descubras el equilibrio y la paz que anhelas.