¿Por qué practicar Kigong?

Primordialmente para preservar una salud óptima, sin embargo, al ir profundizando en su aprendizaje, se comienza a experimentar un gradual dominio mental y espiritual que permite la armonía personal y con el entorno en que se relaciona. Por eso el Kigong tiene que ver con el perfeccionamiento espiritual de la vida.