La socioeconomía nace como una propuesta en contraposición a la economía neoclásica. Esta escuela suele tomar como supuesto que los agentes son racionales. Y en base a esto, considera que estos persiguen siempre su propio beneficio o utilidad cuando consumen bienes o servicios.
Sin embargo, la socioeconomía plantea que las personas no solo actúan buscando su propio beneficio. Pues, de acuerdo con estos, influye el determinado contexto político y cultural donde lo hacen. Es decir, un individuo también aspira, por ejemplo, a promover la solidaridad y la justicia.
Visto de otro modo, existen factores, como determinados valores, que también influirán en las decisiones de las personas, más allá de la maximización de la utilidad como se plantea desde la escuela neoclásica y la teoría de la utilidad esperada.