Es un designio o plan sintetizado en un conjunto de ideas, escritos, cálculos o dibujos que se estructuran con la finalidad de realizar una obra. El verbo proyectar, se lo concibe como “Lanzar hacia adelante, idear e imaginar planes”
Elaborar un proyecto no debe confundirse con aplicar una receta prestablecida y al pie de la letra, por el contario la idea de proyecto nos invita a darle forma propia a una idea, con criterios subjetivos y un conjunto de innovaciones adaptadas a nuestras realidades.
Un proyecto puede establecerse como la formulación y secuenciación de un conjunto de ideas, acciones y recursos con vistas a la realización de objetivos planteados.
1. La justificación o argumentación
2. La formulación de un problema o un tema
3. Los objetivos deseados
4. El universo o población destinataria
5. La secuencia de actividades y resultados esperados
6. El cronograma de trabajo
7. La modalidad de realización o implementación
8. Los recursos necesarios
9. Los criterios de autoevaluación
· ¿Cuál es el punto de partida?
· ¿Para qué deseo hacer este proyecto?
· ¿A dónde quiero llegar?
· ¿Cómo lo hago?
· ¿Qué caminos puedo seguir?
· ¿Con que recursos cuento?
· ¿Cómo organizo el tiempo disponible?
· ¿Cómo puedo interesar a los otros?
Cada una de las respuestas posibles introduce condicionantes y limitaciones al diseño total del trabajo, obligando a reformular el trabajo y reacondicionar elementos que ya se creían elaborados.
Los proyectos son una invitación a la creatividad y a la resolución de problemas que nos afectan como colectivo social, cumpliendo aspiraciones en común, demandas y deseos que nos definen como grupo de acción. Llevar adelante nuestras ideas conlleva un desafío y una instancia de superación propia, dejando atrás el desánimo, los desacuerdos y las aspiraciones personales, para actuar en forma colectiva, integrando a todos los miembros del grupo, permitiendo desarrollar sus capacidades y habilidades.
Contiene la presentación del problema seleccionado, así como su delimitación geografía e institucional. Se debe describir en detalle el problema, el porqué de su importancia, mostrando la pertinencia de trabajarlo con respecto a la situación institucional.
Detectar y elegir el problema, es una tarea que requiere tiempo y consenso. Al momento de definir el problema se pueden tener en cuenta, experiencias propias y de terceros, trascendidos o dichos, situaciones vivenciales, apreciaciones personales.
Los objetivos para el docente:
Al diseñar los objetivos, se deben tener en cuenta los resultados a los que deseamos aspirar al finalizar el proyecto. Son los grandes puntos de llegada de todas las actividades que involucran al proyecto.
Pueden establecerse en generales y específicos. Los generales tienen que ver con el resultado global del proyecto, podrían responder los siguientes interrogantes:
· ¿Hacia dónde quiero llegar con este proyecto?
· ¿Qué pretendo cambiar o establecer con este proyecto?
Los objetivos específicos son referentes de los asuntos particulares que quiere alcanzar el proyecto, podrían responder los siguientes interrogantes:
· ¿Quiénes son alcanzados por este proyecto?
· ¿Qué espero de los destinatarios de este proyecto?
Los objetivos para el estudiante:
se debe señalar que objetivos pretende alcanzar el alumno, tanto generales como específicos, sin omitir las habilidades o capacidades vinculadas con las TICS que debe manejar el estudiante.
Constituyen el conjunto de personas con las cuales se realiza el proyecto, o quiénes son los destinatarios del proyecto.
Al describir el universo, diferencie si es pertinente a su caso, las personas a las cuales va a solicitar su colaboración para la implementación del proyecto, de aquellas que serán los beneficiarios directos del mismo. Recuerde que el logro de los proyectos tiene como condición el protagonismo de todos los involucrados, a través de los espacios y dinámicas de participación, acuerdos y disensos.
Puede Seleccionar y organizar las actividades de acuerdo a los siguientes criterios:
· Evite las “recetas” esta es la hora de recurrir a la creatividad para pensar caminos alternativos y formas novedosas para generar intercambios entre las personas.
· Analice la complejidad y la implicancia de las tareas. Escriba las actividades esbozadas en distintos papeles y organícelas secuencialmente.
· No se abrume de actividades. Las actividades sustantivas requieren de tiempos de preparación, de sensibilización y convocatoria de los protagonistas, etc.
· Pondere las restricciones que pueden implicar las actividades previstas.
A través de un cronograma (tabla, calendario, listado, etc.) se puede inferir el grado de viabilidad de un proyecto.
Al elaborar el cronograma de un proyecto, se vuelven a revisar las actividades seleccionadas, pero no ya preocupados por su contenido ni su interés, sino desde la perspectiva de sus posibilidades concretas de realización.
Este ítem está relacionado con el estilo de trabajo con el cual se realizarán concretamente las actividades, su relación con los objetivos propuestos, el motivo de convocatoria que hay que realizar para que resulte coherente con el contenido de la propuesta, la clase de participación que se generará en cada una de las etapas y actividades diseñadas, el tipo de protagonismo implicado en los objetivos propuestos y la distribución de responsabilidades coherente con la participación que se espera propiciar.
Entablan los recursos materiales y humanos utilizados en el proyecto. Se deben diferenciar los recursos prescindibles y los imprescindibles, como así también señalar los recursos críticos, sin los cuales el proyecto no podría realizarse o estaría en peligro.
Señalar los diferentes recursos tecnológicos que van a utlizarse en el proyecto, incluir hardware, software, y aplicaciones de telefonía
Constituyen aquellos elementos bien delimitados que permiten ponderar la realización y los resultados de un proyecto. En otros términos, son indicadores de su grado de cumplimiento y readecuación.
Diseñar instrumentos (encuestas, buzón de sugerencias, discusión grupal, etc.) que permitan recabar la opinión de los participantes para cada una de las actividades centrales previstas.
Antes de ponerse a trabajar, recuerde: un proyecto no procura solucionar una situación, sino enriquecerla en: posibilidades de diálogo, la interacción, la circulación de información, de actividades alternativas, etc.
[1][1] Mingrone, Patricia “Metodología del estudio eficaz” Editorial Bonum, Buenos Aires, 2010