Pablo Loredo batería natural de Gijón, empezó a tocar con 16 años, estando en diferentes proyectos y estilos que abarcan desde el metal más pesado al punk folk más irreverente. Hasta que aterriza en Sevilla en 2016 y después de varios proyectos fallidos, funda Born Slave junto al guitarrista Pedro Valladares y el bajista Kostas Konstantinidis a finales de 2021 siendo este su único proyecto a día de hoy.
Elegiría el hang drum, un instrumento melódico y percusivo que genera sonidos etéreos y envolventes. Considero que su timbre único podría aportar una atmósfera especial a cualquier composición, fusionándose de manera interesante con la batería.
Admiro profundamente a Dave Grohl. Lo que más destaco de su toque es su contundencia y la capacidad que tiene para transmitir emoción en cada golpe, logrando que incluso los patrones más simples suenen poderosos y memorables.
Me llevaría Nevermind de Nirvana. Es un álbum que marcó una generación y que, a pesar del paso del tiempo, mantiene una energía cruda y auténtica. Sus canciones transmiten una intensidad emocional que me acompañaría en cualquier circunstancia, incluso en la soledad de una isla desierta.
Mi pasión por la batería comenzó en mi adolescencia, cuando descubrí que podía expresarme plenamente a través del ritmo. Inició de manera autodidacta, practicando con todo lo que encontraba a mi alrededor hasta que tuve mi primer instrumento, lo que consolidó mi camino en la música.
Para mí, lo más importante es la creatividad. Si bien el ritmo y la potencia son fundamentales, la creatividad permite que cada interpretación sea única y que el baterista aporte su sello personal a cada pieza.
Sí, la canción Catch Him Alive representa un reto particular para mí. Los patrones de batería que utiliza no son los que suelo tocar habitualmente y requieren un enfoque distinto. Además, el groove que plantea es único, lo que me obliga a salir de mi zona de confort y a trabajar con mayor precisión y creatividad para interpretarla correctamente.
Me gustaría dominar los congas y otros instrumentos de percusión latina, ya que ofrecen una riqueza rítmica increíble y permiten explorar sonoridades que complementan muy bien el lenguaje de la batería.
Me encantaría que mi hijo se acercara a la música, siempre que sea por decisión propia. La música es un camino maravilloso, pero también exige dedicación y esfuerzo. Si él encuentra en ella su pasión, lo apoyaré incondicionalmente.
Considero que los platillos son una parte esencial de mi equipo, ya que aportan una personalidad única al sonido general. Si tuviera los recursos necesarios, me gustaría adquirir una batería acústica de alta gama, como una DW Collector’s Series, por su calidad sonora y su versatilidad en cualquier estilo musical.