Kostas Konstantinidis es un bajista chileno nacido en Iquique en 1983. Su interés por la música surgió a los 14 años, inspirado por su hermano batería. Influenciado por el power metal y el rock clásico, desarrolló un estilo propio entre lo melódico y lo potente. Participó en varias bandas locales como Melcor, La Bestia y Tío Jack Blues Band. En 2021 conoció a Pedro Valladares y Pablo Loredo, con quienes fundó Born Slave.
La verdad, nunca me lo había planteado. Siempre he estado enfocado en encontrar un sonido en el bajo que realmente marque presencia como instrumento —ya sabes, no ese típico sonido gordo que termina perdiéndose y que nadie logra identificar.
Es una muy buena pregunta. Analizándolo, definitivamente intentaría agregar algo del folclor de mi país: un ñolkin o una trutruka, por ejemplo, para armonizar ciertas canciones o crear alguna introducción con identidad. Incluso un tambor andino podría aportar profundidad y variedad a la percusión.
Es una pregunta algo amplia. Siempre que se habla de “¿quién es tu bajista o músico favorito?” o “¿quién te inspiró a tocar?”, empiezan a llover muchos nombres, y al final te das cuenta de que no se trata solo de uno (aunque quizás para algunos sí haya un músico que los haya marcado definitivamente).
Por lo mismo, podría mencionar a cientos, pero me tomaré la libertad de nombrar a tres que, sin duda, me enseñaron que el camino del bajista en el mundo del rock es mucho más amplio de lo que parece:
Felipe Ilabaca: Bajista de Chancho en Piedra y, para mí, el mejor bajista de funk rock en Chile. Su capacidad para cantar mientras ejecuta líneas de bajo complejas con una limpieza impresionante ha sido un aliciente durante toda mi vida. Les recomiendo la ya clásica “Historias de Amor y Condón”… bueno, la verdad es que recomiendo todas sus canciones, pero si tuviera que elegir algo distinto, diría: escuchen (o mejor aún, vean en vivo) “La Porcina Comedia: Infierno”.
Ryan Martinie: Cuando escuché “Dig” por primera vez dije: “¿Qué es esto?”. Luego descubrí a Mudvayne y a Ryan. A riesgo de equivocarme, creo que fue uno de los primeros en demostrar que el bajo puede tener voz propia en el rock y el metal, más allá de ser un simple acompañante de fondo. Sin duda, uno de los grandes inspiradores del bajista moderno.
Paul D’Amour: Para mí (de nuevo, con el riesgo de equivocarme), fue uno de los precursores del bajo en el progresivo psicodélico moderno. Luego llegó Justin (Chancellor), que también es un gran referente por su estilo y sonido. Pero Paul definitivamente le voló el cráneo a muchos con sus líneas de bajo.
Me motivo mucho cuando estoy escuchando música nueva. Busco constantemente bandas modernas que me inspiren a mejorar mi sonido o a probar nuevas técnicas. Se podría decir que, en esos momentos, comienzo a inspirarme.
Pero, sin duda, donde más creativo me siento es cuando estoy con Born Slave (Pedro, Juanma, Pablo). Cuando alguno llega con una idea y empezamos a improvisar y trabajar en los arreglos, es cuando mi mente realmente se activa. Es en ese momento donde siento que todo fluye con más naturalidad.
Al final, como decía Picasso: "La inspiración existe, pero tiene que encontrarte trabajando."
Otra pregunta difícil. Pero, netamente por su complejidad —y considerando que no tendría nada más que hacer— aprovecharía el tiempo para entender mejor el disco “Lateralus” de Tool.
Nada… no es mi culpa que no terminaran la primaria.
Pero ya en serio, el bajo es el puente entre la armonía y el ritmo, y cuando no está, se nota. El problema es que muchos no saben lo que escuchan hasta que falta. Ahí entienden que no era tan “secundario” después de todo.
Más que haberla compuesto o escrito, lo que realmente desearía es tener la habilidad para crear algo así. Y son muchas canciones, pero diré la primera que se me vino a la cabeza:
"Blues al Desaparecido" – El Cruce.
Esta es una muy buena pregunta. El rol del bajista siempre ha sido claro: es el soporte del sonido, el grosor de la banda, y según el estilo musical, aporta el groove principal. Dentro del mundo del rock siempre ha tenido su espacio, y grandes bajistas como Glenn Hughes, Geddy Lee o el gran Billy Sheehan lo han dejado bastante claro.
Sin embargo, cuando entramos en el mundo del metal más pesado, su presencia comienza a desaparecer. El bajista pasa a ser un acompañante de los dos guitarristas, y muchos no se preocupaban de ir más allá. Esto ocurrió principalmente desde los 80 hasta casi el 2010.
Luego apareció internet, y con él, las redes sociales. Eso permitió que muchos músicos que estaban en las sombras pudieran demostrar sus habilidades y, sin darse cuenta, generar una especie de “competencia” que impulsó la mejora en la calidad y creatividad de todos los músicos, tanto amateurs como profesionales.
Además, empresas como Darkglass, Aguilar, Dingwall, entre otras, comenzaron a enfocarse en los bajistas, ofreciéndoles más y mejores herramientas para destacar su sonido.
En definitiva, el rol del bajista ha evolucionado mucho: ha dejado de ser un mero acompañante para convertirse en una pieza protagonista en la creación sonora de una banda. Hoy el bajista no solo sostiene la base rítmica y armónica, sino que también aporta identidad, textura y personalidad al sonido general.
La verdad, ya no. Antes mi ritual era fumar un cigarro y tomar una cerveza mientras montaba mi equipo. Pero ahora no se puede fumar en los bares… y bueno, beber hace mal.
"Suspicious Minds" de Elvis Presley, en su versión en vivo en Las Vegas. No puedo decir mucho más… para mí, es una de las mejores líneas de bajo que existen.
Guitarrista
Cantante
Batería