Catalina Fernandez Larre
¿Como cambio mi visión de Buenos Aires una vez realizada la Bitácora?
Cuando nos separamos en Cabildo, el camino que yo hago, a pesar de ir por una avenida, es mas corto y rápido. En cambio cuando tuve que hacer la rutina de Fran para volver del colegio, no había ni caminado cinco cuadras, cuando ya me estaba impacientando por llegar. Al observar mejor y preguntarme porque me pasaba eso, me di cuenta de que las calles del barrio de Fran, son mas largas y vacías que las mías. Una vez que deje Cabildo atrás, casi no vi personas caminando, quizás es por el horario, pero me sorprendió mucho. Lo que se escucha constantemente son las obras de construcción, ese ruido molesto de los taladros y el constante "pi pi pi" de las grúas. Sin embargo hay momentos de paz, cuando de repente se deja de escuchar ruido y comienzan a notarse los pájaros y los ladridos de perros. Esos momentos se dan cuando comienzan a verse las casas viejas, que todavía sobreviven a las construcciones y mantienen la estética de Coghlan. Esas casas que son un recordatorio del pasado, frente a la visión futuristica de arquitectos y empresarios.
Supongo que el cambio que Coghlan esta pasando, también lo pasó Palermo. Pero yo era chica para acordarme y ahora solo lo conozco después del cambio.
Mi visión sobre Buenos Aires, cambio bastante después de hacer la rutina de Fran. Me di cuenta de que es una ciudad en constante cambio, que no para de crecer y en la cual siempre hay algo para hacer y lugares que recorrer. Es una ciudad que nunca voy a conocer del todo, porque nunca se si lo que estoy viendo va a cambiar drasticamente en algún momento o no. Y la manera de saber eso es recorriendo todos los días aquello que se intenta conocer, cosa que solo puedo hacer en mi barrio, porque ahí es donde vivo.
Sin embargo mi visión no cambio del todo para mal. Porque también descubrí que es una ciudad en donde es prácticamente imposible perderse, porque esta bien organizada, separada en cuadras, con nombres y números. Es fácil de admirar y cuando aparece algo fuera de el orden que la caracteriza (por ejemplo un callejón) la hace mas interesante de lo que es.
Lo que se mantuvo constante de mi visión sobre Buenos Aires es que es una ciudad artística. Tiene infinidad de teatros, librerías, cines. Y cuando pasas mucho tiempo caminando sin ver algo de eso, de repente aparece un grafitti increíblemente colorido, con alguna frase o con un dibujo, que alegra el recorrido y te mantiene expectante para sorprenderte con otro.
Es una ciudad que alberga historia. A veces es mas fácil verla y otras veces no, pero la tiene y no es solo una historia, son muchas. Y cada historia esta contada de diferente manera, con un graffiti, una casa antigua que perdura en el tiempo, un lugar emblemático, o un simple edificio de esos que vemos todos los días, en donde viven familias normales o personas solitarias.
Es una ciudad que mantiene viva un montón de tradiciones, porque es una ciudad con diversidad cultural, de todos los países.
Es una casa vieja para algunos, que perdura en el tiempo a pesar de su historia. Pero también es un edificio moderno para otros, porque es nueva y siempre cambia.
Para mi Buenos Aires es un hogar. Que depende de la visión de cada uno, es una casa vieja o un edificio nuevo. Pero no deja de ser nuestro refugio, ese que hay que cuidar, que mantener en condiciones, que proteger cuando alguien lo quiere tirar abajo o apropiárselo, ese que tiene las puertas abiertas a cualquiera que quiera entrar para conocerlo y vivir en el.
Francesca Ieraci
Antes de realizar la bitácora yo ya me consideraba una persona que observaba bastante las cosas en la ciudad, tal vez no tan detalladamente, pero siempre prestaba atención. La mayoría de las veces que estoy viajando ya sea a pie, en transporte público o en un auto particular, observo las cosas, mayormente construcciones, no sé si es debido a que mis padres son arquitectos o por pura curiosidad, ya que no tengo ningún interés en estudiar la misma.
Desde mi punto de vista, creo que nos costó bastante encontrar una idea concreta para realizar el trabajo, ya que a medida que iban pasando los días y veíamos diferentes cosas pensábamos en cambiar todo. Hasta que se nos ocurrió esta idea que creímos que era original.
Aunque hayamos tenido muchas idas y vueltas para realizarlo, creo que tuvimos un buen resultado. Al haber sido mi primera vez realizando un trabajo de este estilo creo que me falto un poco de experiencia, pero pienso que el resultado fue bastante bueno.
Una vez finalizado el trabajo puedo decir que recibí mucho conocimiento y me quede con ganas de seguir visitando mi ciudad.
Mora Spadaro
El recorrido de Catalina del colegio a su casa ya lo había hecho un par de veces, pero en esta tercera fui con el objetivo de sorprenderme con lo que veía, al principio creí que me resultaría muy difícil, pero al llegar me di cuenta del contraste que había con respecto a las calles que yo suelo recorrer. De este modo fue más fácil sentirme como una extraña, los aspectos del alrededor que en ese momento percibía como anormales me hicieron replantearme otros tantos de lo que solía ver en los alrededores de mi casa.