Para vivir, las plantas necesitan cuatro cosas muy importantes: luz del sol, agua, aire y tierra. Con todo eso hacen su alimento. Es como si cocinaran su propia comida dentro de sus hojas.
Hay plantas de muchos tamaños y formas: algunas son muy chiquitas, como el pasto, y otras gigantes, como los árboles. También hay plantas con flores de colores, que atraen a los insectos, y plantas que nos dan frutas y verduras riquísimas.
Los árboles son plantas muy grandes y fuertes. Tienen troncos duros y ramas que se llenan de hojas. Nos dan sombra, aire limpio y también son casas para pájaros y ardillas.
Gracias a las plantas, nosotros podemos respirar, comer y vivir en un mundo más bonito. Por eso es importante cuidarlas, no arrancar sus hojas ni sus flores y darles agua cuando la necesitan.
Las mariposas son insectos muy especiales y coloridos. Tienen dos alas grandes cubiertas de polvito brillante que les da sus colores y dibujos. Hay mariposas con alas naranjas, azules, amarillas y hasta con puntitos o rayas.
Para vivir, las mariposas necesitan flores, porque de ellas toman un juguito muy dulce llamado néctar, que les da energía para volar. También ayudan a las plantas a crecer porque llevan el polen de una flor a otra.
Las mariposas no nacen con alas. Primero son huevitos muy pequeños. De los huevos salen las orugas, que parecen gusanitos y se pasan el día comiendo hojas.
Después, la oruga se guarda dentro de una casita llamada crisálida o capullo. Allí descansa y se transforma. Cuando está lista, abre el capullo y sale convertida en una mariposa con alas.
Las mariposas vuelan de flor en flor, hacen que el mundo se vea más bonito y nos recuerdan lo importante que es cuidar la naturaleza.