...Salvando vidas en misión de paz...
RÍO NEGRO, 06 de noviembre de 2020.
SEÑOR PRESIDENTE DE LA NACIÓN.
Me dirijo a usted en carácter de Suboficial Mayor retirado del Ejército Argentino y, como ex integrante del Contingente Argentino de Cascos Azules que participó en el Batallón Ejército Argentino 7 (BEA 7), desplegado entre los meses de enero y julio del año 1995 en Croacia, en el conflicto armado de la Ex Yugoslavia, Bosnia Herzegovina en la misión denominada por las Naciones Unidas como UNPROFOR/ONURC.
Es mi intención poder comenzar esta carta llevando a su conocimiento de manera sintética los acontecimientos ocurridos en esa misión y poder captar su atención en el desarrollo de los actos destacados, adjuntando los fundamentos que motivaron el propósito de solicitar este pedido para su merecido reconocimiento.
En primer lugar quiero manifestar que no es esta la única vez en que decido alzar mi vos para encontrar una respuesta a esta demanda que hago como soldado, ya que lo he intentado en varias circunstancias anteriores mientras me encontraba revistando en actividad, pero siempre sin hallar respuesta alguna.
Hoy a tan solo 25 años de aquella travesía, única y sin precedente en la representación de la Argentina en el exterior y, al encontrarme en la actualidad a tan pocos meses de mi nueva situación de retiro de la Fuerza, es mi deseo continuar desde esta nueva vida llevando el mensaje a los que realmente deben velar por los valores y el reconocimiento de aquellas personas que los representaron y representan en nombre de la Nación Argentina, sin obstáculos ni piedras en el camino.
Y entiendo también, que un reconocimiento forma parte de la esencia misma de la vida del soldado en su carrera militar, y en especial para aquellos que abrazaron la vocación de servicio en las Fuerzas Armadas, y que en cada tarea ordenada para el cumplimiento de la misión supo poner lo mejor de sí para poder sentir en plenitud, la satisfacción del deber cumplido.
Y en esta ocasión me voy a referir sintéticamente a uno de los acontecimientos ocurridos en el conflicto armado de la ex Yugoslavia entre serbios y croatas en la "Operación Relámpago" al producirse el Bautismo de Fuego del BEA 7 en la semana del 1 de mayo de 1995 y, al mismo tiempo, mencionar otro hecho jamás vivido como experiencia militar de los miembros que lo integraron, que fue el recibir la orden del Comando Superior de la ONU de articular y generar las condiciones adecuadas para la realización de la repatriación y el traslado de una población de civiles serbios a campos de refugiados establecidos por la ONU, creándose así la “Operación Pasaje Seguro” (operación militar muy decisiva para la desarticulación del conflicto), llevada a cabo en su planeamiento estratégico y táctica de despliegue en tan poco tiempo de manera exitosa por personal del Batallón Ejército Argentino 7, luego de producirse el alto al fuego del ataque iniciado por el ejército Croata.
Tal vez estos hechos que fueron informados en su oportunidad por los distintos informes militares enviados describiendo la situación, como así también por parte de la prensa nacional e internacional en su momento, no hayan tenido la repercusión suficiente y la atención como fuera debido. Pero es importante mencionar que esta experiencia generó un antes y un después para el personal que participó de estos acontecimientos, con recuerdos que aún permanecen las pupilas y memoria de aquellos.
Entiendo muy bien que la toma de decisiones para esta solicitud basada de un reconocimiento que aún se encuentra pendiente, no va a venir desde los mandos militares actuales de la Fuerza, aunque sí las recomendaciones del caso y, sabiendo que consentida y aceptada esta petición la misma tendrá repercusión internacional y obtendrá el beneplácito trascendental del reconocimiento de todas las comunidades del mundo, y que servirá como claro ejemplo de la grandeza del pueblo argentino.
Vaya si la historia nos pone a prueba en cada día de nuestra vida que nos trae el recuerdo de mencionar, tal vez, el hecho acontecido con los Cascos Azules del Ejército de la República de Irlanda en una misión desplegada bajo el mandato de la ONU en el año 1961 en el Congo (Jadotville) – África, en donde años más tardes su nación reconociera el valor de esos soldados por la experiencia vivida, y que en la actualidad su actuación es motivo de educación en la defensa táctica, en varios centros militares de distintos países.
Hoy en día siento que el tiempo sigue su paso y este es un factor detonante para que lo vivido en el conflicto armado entre serbios y croatas en la ex Yugoslavia durante esa misión se disuelva en el olvido. Lamentablemente algunos integrantes de esa misión ya han fallecido y jamás pudieron sentir en vida esa sensación que llena el espíritu del soldado, que es el ser reconocido ante sus camaradas por las acciones de bien, y sentir como lo mencioné anteriormente, la satisfacción del deber cumplido.
Concluyendo, se pone a disposición en esta oportunidad los argumentos y testimonios hallados que llevaron a tomar las decisiones en nuestra doctrina, basados en estas experiencias adquiridas para los compromisos con la política exterior de nuestro país, invocando la protección de Dios, fuente de toda razón y justicia, y a los valores militares que son la razón de ser de nuestras Fuerzas Armadas, en el compromiso como instrumento esencial para la defensa nacional, en la construcción de la paz de los pueblos en pos de los Derechos Humanos.
Finalmente, poder reiterar que es parte de la vida del soldado que se reconozcan sus acciones, y en este caso, reconocer la actuación del personal que participó del BEA 7 en los hechos por los cuales estuvo involucrado; en especial para aquellos que tuvimos la experiencia personal de padecer el rigor de los acontecimientos bajo el hostigamiento de fuego en combate.
Sin otro particular me despido de usted con el deseo de un servidor de vocación, que solo quiere cerrar su herida con tal solo una caricia en el alma, de quizás, de aquella página de la historia que falta para cerrar en libro de la vida, y sentir que valió la pena el sacrificio y que su patria es la razón de ser de su existencia como Soldado del Ejército Argentino.
… Recompensar a nuestros soldados es algo vital para el buen funcionamiento de un ejército.
Sun Tzu – “El Arte de la Guerra”
Dios guarde al señor Presidente.
SEÑOR PRESIDENTE DE LA NACIÓN
DOCTOR ALBERTO FERNÁNDEZ
S_____________/______________D
Recepción en la mesa de entrada del Senador Nacional Sergio Napoleón Leavy.
Recepción en la mesa de entrada del Diputado Nacional Alberto Asseff.
Organizaciones gubernamentales y no gubernamentales que recepcionaron el informe.
Comisión Banca de la Mujer del Senado de la Nación.
Comisión Mujer y Diversidad de la Cámara de Diputados de la Nación.
Comisión Derechos y Garantías de la Cámara de Senadores de la Nación.
Comisión Derechos Humanos y Diversidad de la Cámara de Diputados de la Nación.
Oficina de la Coordinadora Residente de las Naciones Unidas en Argentina.
Directora Regional Adjunta de ONU Mujeres para las Américas y el Caribe.