La enseñanza basada en la evidencia implica:
El término "basado en la evidencia" debería estar firmemente arraigado al léxico educativo. Y con buena razón; las mejoras en el aprendizaje de los estudiantes y los resultados educativos dependen del uso más amplio de evidencia confiable en la práctica en el aula. Sin embargo, mucha discusión sobre la enseñanza basada en la evidencia se basa en una definición estrecha que se beneficiaría de un reconocimiento más amplio del papel de la evidencia en la enseñanza y el aprendizaje.
El concepto de práctica basada en la evidencia tiene sus orígenes en la medicina. La idea esencial es que las decisiones tomadas por los médicos deben basarse en la mejor evidencia disponible recopilada a través de una investigación rigurosa, idealmente, a través de ensayos controlados aleatorios. Se considera que los estudios de investigación en forma de experimentos cuidadosamente controlados proporcionan las formas de evidencia más sólidas y confiables para guiar la práctica.
Sin embargo, la práctica médica cotidiana utiliza múltiples formas de evidencia. Además de la evidencia de estudios de investigación externos, los profesionales médicos reúnen y utilizan la evidencia relacionada con las condiciones y síntomas que presentan los pacientes, por ejemplo, tomando historias de pacientes y ordenando pruebas de diagnóstico. Evidencia de este tipo es esencial para tomar decisiones informadas. También lo es la evidencia sobre la efectividad posterior de las decisiones de un profesional. Dicha evidencia juega un papel crucial en el monitoreo del progreso de un paciente y en la evaluación del impacto de los tratamientos e intervenciones.
La mayoría de las definiciones de medicina basada en la evidencia reconocen el papel y la importancia de estas diferentes formas de evidencia. Una de las definiciones más antiguas y más citadas (Sacket et al, 1996) describe la práctica basada en la evidencia como "la integración de la experiencia clínica individual con la mejor evidencia externa disponible de la investigación sistemática".
El aprendizaje basado en la evidencia implica más que la implementación de prácticas que han demostrado ser efectivas en estudios de investigación controlados. Al igual que en la medicina, la práctica basada en la evidencia depende de la integración de la evidencia confiable, local, recopilada por el profesional con la evidencia de la investigación sistemática externa. Las políticas y los debates sobre la "enseñanza basada en la evidencia" a veces pasan por alto la importancia de esta comprensión más amplia e integrada del papel de la evidencia en la enseñanza y el aprendizaje