Al describir una orientación, ubicación, movimiento o dirección, la referencia siempre es la posición anatómica. En esta posición de referencia, aceptada universalmente, la persona está ubicada en bipedestación (de pie), con los miembros superiores extendidos a los lados del tronco, las palmas de las manos hacia adelante y los pulgares orientados hacia los lados. Los pies están paralelos y los dedos gordos se encuentran orientados hacia adelante
Por sí sola, la posición anatómica carece de sentido práctico. Debe ser usada en conjunto a otra terminología anatómica relacionada, como la descripción de los planos anatómicos, términos de relación y comparación, movimientos y relaciones. Los planos anatómicos son planos imaginarios que interceptan el cuerpo generando cortes en las estructuras u órganos a través de los cuales pasan. Anatómicamente hablando, existen cuatro planos principales:
Las posiciones anatómicas se refieren a las diferentes posturas en las que se coloca al paciente para facilitar el acceso a áreas específicas del cuerpo, proporcionar comodidad y prevenir lesiones durante procedimientos. Algunas posiciones comunes son:
Decúbito supino (boca arriba)
Decúbito prono (boca abajo)
Decúbito lateral (de costado)
Trendelenburg (cabeza baja, pies elevados)
Fowler (cabeza elevada)
Esto puede conseguirse mediante el uso de términos direccionales. Estos adjetivos comparan la posición y relación de dos estructuras entre sí en la posición anatómica. Estos términos muy frecuentemente existen en pares que son opuestos uno del otro, es decir, si decimos que la nariz es superior con respecto a la boca, esto automáticamente quiere decir que la boca es inferior a la nariz.