El aprendizaje de la anatomía sistemática requiere de la comprensión y manejo de conceptos morfológicos por el especialista. Por consiguiente, el investigador debe emplear un lenguaje descriptivo, específico, preciso y universal, denominado “Terminología Anatómica (TA)”, el cual permite la comunicación entre los profesionales del área de la salud.
Las técnicas en el estudio de la anatomía sistemática son variadas y han originado especializaciones, como la anatomía bioscópica, que utiliza instrumentos como endoscopios o laparoscopios para reconocer ciertos sistemas.
Por otro lado, la anatomía radiológica o de imágenes estudia los sistemas anatómicos del cuerpo y los órganos que la componen mediante radiografías.
Cuenta con la anatomía patológica, que utiliza técnicas como las biopsias (obtención de un fragmento de tejido de un ser vivo) con el objetivo de estudiarlas en el microscopio. También utiliza la citología, que es el estudio de muestras de exudados, secreciones o líquidos que contienen células aisladas o en grupos.
Célula. Constituye la unidad estructural básica de los seres vivos y se clasifica en dos grupos: eucariotas y procariotas. Las eucariotas se caracterizan por poseer núcleo y organelos delimitados por membranas, mientras que las procariotas carecen de estas divisiones.
Órgano. Estructura anatómica que consiste en el conjunto máximo de partes (distintos tipos de tejidos) conectadas entre sí, constituyendo una unidad autónoma de anatomía macroscópica. Por ejemplo, hígado, corazón, estómago, riñón.
Partes de un órgano. Estructuras anatómicas formadas por uno o más tipos de tejidos. Estos tejidos están conectados entre sí para constituir un sistema anatómico de tamaño y complejidad estructural con atributos morfológicos y funcionales, como por ejemplo, endotelio, hueso cortical o cuello del fémur, entre otros.
Tejido. Parte del órgano formado por células y por el material que existe entre ellas —matriz intercelular—. Las células que constituyen este tejido tienen la particularidad de ser especializadas y estar unidas según relaciones espaciales específicas, como epitelio, tejido muscular, tejido linfoide, entre otros.
Partes del cuerpo. Estructura anatómica que constituye, junto a otras, la totalidad del cuerpo. Está formada por diversas clases de órganos y por los tejidos que los agrupan. Ejemplos: cabeza, tórax, entre otros.
Sistema de órganos. Estructura anatómica que consta de todos los miembros de una o más subclases de órganos. Estos miembros están interconectados por estructuras anatómicas o sustancias corporales. Por ejemplo: sistema esquelético, sistema cardiovascular y sistema gastrointestinal.
Entidad espacial anatómica. Entidad física y espacial de tres dimensiones asociada con el exterior o el interior de los sistemas anatómicos, por ejemplo: la cavidad torácica, la cavidad pericárdica, el epigastrio.
Cavidad corporal. Espacio corporal que se deriva embriológicamente del celoma intraembrionario. Está ubicado en el tronco, encerrado por la pared del cuerpo y contiene sacos serosos, vísceras y otros órganos.
Sistema endocrino. Es el encargado de la producción de hormonas que regulan el metabolismo, la función sexual y el crecimiento del organismo. Está formado por las glándulas endocrinas (productoras de hormonas), ubicadas en distintas partes del cuerpo.
Sistema nervioso. Es el encargado del procesamiento de los estímulos y la generación de las respuestas adecuadas (procesos sinápticos y de comunicación del cerebro). Está formado por el sistema nervioso central (encéfalo y médula espinal) y el sistema nervioso periférico (nervios que recorren todo el cuerpo).
Sistema esquelético u óseo. Es el encargado de darle estructura, sostén y movilidad al cuerpo. Está formado por 206 huesos.
Sistema inmunológico. Es el encargado de defender al cuerpo de cualquier agente infeccioso (como virus o bacterias) que atente contra su normal funcionamiento. Está compuesto por un conjunto de células especializadas (distintos tipos de glóbulos blancos o leucocitos) y los ganglios linfáticos.
Sistema muscular. Es el encargado de permitir los distintos movimientos del cuerpo. Está formado por 650 músculos de distintos tipos.
Aparato cardiovascular. Es el encargado de la distribución de la sangre por el cuerpo. Este aparato permite que las células reciban los nutrientes y otras sustancias que viajan por la sangre, y también recoge los desechos y los transporta a los órganos que los eliminan o los metabolizan para su eliminación. Está formado por el corazón, los distintos tipos de vasos sanguíneos (venas, arterias y capilares) y la sangre.
Aparato digestivo. Es el encargado del procesamiento y la transformación de los alimentos en nutrientes aprovechables, y su posterior asimilación. Está formado por el tubo digestivo (compuesto por la boca, el esófago, el estómago, el intestino y el ano) y las glándulas anexas (como el hígado, el páncreas y las glándulas salivales).
Aparato respiratorio. Es el encargado de permitir el intercambio de gases (ingreso y aprovechamiento del oxígeno y eliminación del dióxido de carbono) fundamental para el funcionamiento del cuerpo. Está formado por las fosas nasales, faringe, laringe, tráquea, pulmones y el diafragma.
Aparato reproductor. Es el encargado de llevar a cabo la producción de gametas y otras funciones relacionadas con la reproducción sexual. Es distinto en los distintos sexos: en los hombres está formado por los órganos sexuales masculinos (como los testículos y el pene) y en las mujeres por los órganos sexuales femeninos (como el útero y los ovarios).
Aparato locomotor. Es el encargado de permitir la locomoción, es decir, el movimiento del cuerpo. Está integrado por los sistemas articular, muscular y esquelético, coordinados por el sistema nervioso.
Aparato excretor. Es el encargado de la eliminación de los desechos producidos y sustancias tóxicas del organismo. Está formado por los riñones (en los cuales se produce la orina) y otras vías excretoras.