Johann Christian Bach (1735-1782)
Cuarteto para Flauta en Do Mayor W.B 58:
Allegro, Rondeau: Grazioso
Carl Philipp Emanuel Bach (1714-1788)
Der Früling (Freude, du Lust der Götter) Wq. 237
Johann Sebastian Bach (1685-1750)
Ich Habe Genung BWV 82
Carl Philipp Emanuel Bach (1714-1788)
Divertimento en Sol Mayor H. 642:
Allegro, Andante un poco Largo, Rondeau in tempo di minuetto
Concierto en directo en el festival Bachcelona.
«Inicialmente estaba Bach…, y entonces todos los otros». Esta famosa frase de Pau Casals inspira a Anacronía para plantear un programa en torno a la figura de Johann Sebastian Bach como objeto de adoración hoy día, poniendo en este caso el foco en el denominado estilo galante, transición musical entre el barroco y el clasicismo, protagonizado por sus hijos Carl Phillip Emanuel y Johann Christian, entre otros, siendo ambos representantes de la emergente corriente artística del “Sturm und Drang” (tormenta e ímpetu).
«Es el amado Dios de la música, a quien todos los compositores deberían elevar una oración antes de ponerse a trabajar», mencionó Claude Debussy sobre Bach. Considerado como el "gran creador" de la historia de la música y cuya obra marcó el legado de las generaciones posteriores, son muchos los que conciben a J.S.Bach como una figura “cuasi mesiánica”, sobre la cual se ha desarrollado un sentimiento de adoración casi religiosa a lo largo de la historia: «Todo ocurre en Bach» (Anton Webern), «El principio y el fin de toda la música» (Max Reger); «La música le debe tanto (a Bach) como la religión a su fundador» (Robert Schumann); «Una persona que —como yo— ha olvidado completamente el cristianismo, no puede evitar oír su música como si se tratase de uno de los evangelios» (Friedrich Nietzsche) .
Johann Sebastian Bach muere en 1750, y para adentrarnos en su legado musical más inminente, hemos de sumergirnos en el estilo galante de sus hijos, para lo cual, dirigiremos la mirada hacia Londres. Una de las series de conciertos más famosas de la segunda mitad del siglo XVIII fue la de Bach-Abel. Creada por la cantante y "celebrity" de la época Teresa Cornelys, vio la luz en 1765 con conciertos llevados a cabo en los propios salones de la soprano. Tres temporadas más tarde, Johann Christian Bach y Carl Friedrich Abel asumieron la dirección del ciclo, llegando a programar sus eventos en los prestigiosos salones de la Hannover Square, entre 1775 y 1781. En estos conciertos, Johann Christian y Abel tocaban sus propias composiciones e invitaban a músicos de toda Europa a presentar sus obras, en un ambiente distendido. Según testimonios, la emoción de estos conciertos movían al público de la risa al llanto en cuestión de segundos. Así mismo, se interpretaban obras de los compositores más destacados de la época, como pudo ser Carl Philipp Emanuel Bach, referente en la corte de Prusia y hermano y maestro de Johann Christian Bach, cofundador de esta sociedad y conocido como “el Bach londinense”.
Uno de los aspectos más interesantes de la Sociedad Bach-Abel es la gran amalgama de sonoridades de diferentes épocas que coexistían en Londres en este tiempo, y que inspira a Anacronía para establecer su peculiar instrumentación y sonoridad “abarrocada”. Karl Friedrich Abel, violagambista, y Johann Christian Bach, clavecinista; fueron testigos de la transición del barroco al clasicismo, pudiendo interpretarse este repertorio tanto con instrumentos propios del barroco (clavicémbalo o viola de gamba) como con otros más modernos que tomaban poco a poco protagonismo en las salas de concierto (fortepiano o violonchelo). El hecho de que la soprano Teresa Cornelys fundara esta serie de conciertos sirve de pretexto para incluir la voz como elemento central del programa, en torno a obras de Bach e hijos, que bien pudieron interpretarse en estas veladas dada la cercanía familiar de los autores.
De esta forma, Anacronía plantea un programa marcado por la rica amalgama de sonoridades propias de este particular contexto en la historia de la música, interpretando a los Bach en el marco histórico de los hijos, con una estética instrumental quizás más cercana al padre, pero con un marcado acento galante y un ímpetu propio del “Sturm und Drang”, que nos hará meternos de lleno en un viaje desde el barroco tardío hasta los albores del clasicismo de la mano de Anacronía, Rita Morais y el siempre destacado y adorado apellido Bach.
Rita Morais_soprano
David Gutiérrez_traverso barroco
Pablo Albarracín_violín barroco
Sara Balasch_violín barroco
Luis Manuel Vicente_viola barroca
Marc de la Linde_viola da gamba
Marina López_clave