vamos a empezar a hablar de algo muy importante y personal para cada uno de nosotros: sexo, género e identidad. Dentro de nuestro proyecto de educación sexual, queremos que este sea un espacio seguro para aprender, preguntar y entender mejor estos temas.
A veces usamos estas palabras sin saber bien qué significan, o las confundimos. Pero cada una es diferente y nos ayuda a entender cómo somos, cómo nos relacionamos con los demás y cómo nos sentimos en el mundo. Si entendemos estas diferencias, no solo nos conoceremos mejor a nosotros mismos, sino que también podremos respetar y valorar a todas las personas tal como son.
Para empezar, vamos a ver una explicación sencilla de cada una de estas palabras clave:
Sexo: Piensa en el sexo como las partes biológicas de nuestro cuerpo. Es lo que nos hace nacer con un cuerpo que se considera "masculino" o "femenino", por nuestras hormonas, nuestros órganos reproductores y nuestros cromosomas. Es, básicamente, lo que nuestro cuerpo es biológicamente.
Género: Esto es diferente del sexo. El género tiene que ver con lo que la sociedad nos enseña sobre lo que significa ser "hombre" o "mujer". Son los roles, las costumbres, las formas de vestir o de actuar que la sociedad nos dice que corresponden a cada género. No es algo con lo que nacemos, sino algo que aprendemos y que cambia según la cultura.
Identidad de género: Esta es tu sensación interna y muy personal de quién eres. Es cómo te sientes tú, por dentro, si te sientes hombre, mujer, ambas cosas, ninguna o algo diferente. Tu identidad de género es solo tuya y puede ser la misma que el sexo con el que naciste o puede ser diferente.
Expresión de género: Esto es cómo le muestras al mundo tu género. Es la ropa que usas, cómo te peinas, cómo te comportas, o cualquier otra forma en que expresas quién eres en cuanto a tu género. Puedes expresarte de forma más "masculina", "femenina", o una mezcla de ambas, y no siempre tiene que coincidir con tu identidad de género.
Orientación sexual: Aunque a veces se confunde, esto es otra cosa. La orientación sexual es hacia quién sientes atracción emocional, romántica o sexual. Por ejemplo, si te atraen las personas del sexo opuesto, del mismo sexo, de ambos sexos, o de ningún sexo. Es importante saber que tu orientación sexual no tiene nada que ver con tu identidad de género.