Somos Profesores/as de Educación Especial, especializados en el Apoyo a la Inclusión educativa (comúnmente llamada Integración escolar). Contamos con amplia experiencia y referencias comprobables.
Brindamos apoyo pedagógico a niños/as o adolescentes con diversas necesidades educativas derivadas de desafíos intelectuales, motrices o sensoriales para su trayectoria en la institución educativa “común” cualquiera sean sus niveles.
Nuestro proyecto “ALTERUM” se basa en el concepto de alteridad. La palabra “alteridad” viene del latín “alterum” que significa "otro". La “alteridad” se aplica al descubrimiento que el “yo” hace del “otro”, lo que hace surgir una amplia gama de imágenes del otro, del “nosotros”. Entendemos la alteridad como el principio filosófico de "alternar" o cambiar la propia perspectiva por la del "otro", considerando y teniendo en cuenta el punto de vista, la concepción del mundo, los intereses, la ideología del otro; y no dando por supuesto que la "de uno" es la única posible, dando total apertura a la diversidad.
Focalizando el concepto de alteridad en la educación es necesario profundizar en su interrelación, cómo a partir de la alteridad en la educación podemos combatir las desigualdades y trabajar como bien proponía Paulo Freire desde las diferencias. Educación nacida de una pedagogía de la emancipación partiendo de la alteridad y las particulares de cada persona.
Debemos partir de las diferencias evitando las relaciones asimétricas y la homogeneización, estamos en una sociedad donde, lamentablemente, aun las diferencias se asocian al déficit, a la desviación de la norma, estigmatizando y etiquetando a los sujetos.
La educación es el lugar de la relación, del encuentro con el otro. Por encima de contenido y otras historias, es su razón de ser.
Necesitamos una educación que se nutra de la experiencia y de la alteridad, que nos permita vivir el encuentro con el otro desde la vivencia, desde el sentir, desde la sensibilidad, desde las posibilidades de ser cada uno y cada una, en verdadera democracia y libertad.
Consideramos que la educación puede ser inclusiva sólo si la institución educativa “común” y el equipo de apoyo a la inclusión educativa trabajan en conjunto, donde el/la niño/a o adolescente puede pensarse como sujeto y no como “discapacitado”, y la mirada no se ponga en su déficit, sino en las barreras que puedan aparecer para que aprenda o deje de aprender.
En este sentido la inclusión en la institución educativa puede resultar siendo un mecanismo de homogeneización, o bien resultar una práctica inventiva que posibilite el desempeño de un sujeto desde su singularidad.
La inclusión considera la diversidad como una fuente de aprendizaje para todos y todas. La educación inclusiva es el camino hacia una sociedad inclusiva.