Sevilla
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Plaza de España
La Plaza de España es un conjunto arquitectónico enclavado en el parque de María Luisa. Fue proyectada por el arquitecto Aníbal González. Se levantó entre 1914 y 1929 como uno de los construcciones principales de la Exposición Iberoamericana de 1929. Constituye el edificio más grande de todos los que se levantaron en la ciudad durante el siglo XX, comparable a las otras dos construcciones históricas destacadas de los extramuros de la ciudad, que son el hospital de las Cinco Llagas (siglo XVI) y la Real Fábrica de Tabacos (siglo XVIII).
La plaza tiene grandes dimensiones (170 metros de diámetro) y forma semi-elíptica, que simboliza el abrazo de España a sus antiguos territorios americanos, y mira hacia el río Guadalquivir, como camino a seguir hacia América.
Su superficie total es de 50 000 m² cuadrados aproximadamente, de los que 19 000 están edificados y los 31 000 restantes son espacio libre. Está bordeada por un canal que recorre 515 m y es atravesado por cuatro puentes. Los edificios que envuelven la plaza se estructuran en un edificio central, alas con edificaciones intermedias que compensan una excesiva longitud y torres en los extremos.
La construcción está realizada con ladrillo visto y cuenta con una amplia decoración de cerámica. Los techos de la galería de la plaza cuentan artesonados de madera que se sostienen con columnas de mármol. Los respaldos de los bancos y algunas farolas están realizadas en hierro forjado.
Los medallones con efigies de españoles ilustres, las columnas marmóreas y los artesonados dan al conjunto un ambiente renacentista. Según los escritos de Aníbal González su inspiración para diseñar la plaza había sido el Renacimiento español, aportándole el arquitecto sevillano nuevos elementos modernos. Las dos torres que flanquean la plaza, que proporcionan un ambiente de estilo barroco, miden 74 metros de altura.
En las paredes de la plaza se encuentra una serie de 48 bancos que representan, por orden alfabético, cuarenta y seis provincias españolas peninsulares (todas excepto Sevilla) y los dos archipiélagos (Canarias y Baleares), con su escudo, un mapa y un paño de azulejo pisano con hechos históricos destacados de ese territorio. Los bancos se encuentran divididos en cuatro tramos, y al principio y final de cada uno, se encuentra un paño de azulejo relativo a la provincia de Sevilla. Los bancos tienen, también, a los lados, dos pequeñas torres con anaqueles que han sido usados en alguna ocasión para colocar libros.
Información: wikipedia.org (adaptado)