DISPEPSIA
Síntomas
La dispepsia comprende diversos trastornos crónicos de la función digestiva que pueden dificultar y hacer más laboriosa la digestión.
De acuerdo con la región del aparato digestivo en la que se manifiestan, pueden distinguirse los siguientes tipos:
Dispepsia gástrica: se caracteriza principalmente por dolor y sensación de ardor después de las comidas.
Dispepsia biliar: puede manifestarse con sensación de pesadez, eructos, distensión en la región epigástrica y flatulencia.
Dispepsia intestinal: puede presentarse con fermentación intestinal, acompañada de flatulencia y diarrea, o con procesos de putrefacción relacionados con una digestión deficiente de las proteínas.
Dispepsia pancreática: suele manifestarse mediante ligero dolor epigástrico y presencia de restos de carnes o grasas no digeridas en las heces.
Tratamiento
Matricariae flos: antes de las comidas, tomar un vaso de té. Preparar hirviendo una cucharadita por cada vaso de agua.
hO: después de las comidas, tomar una cucharada diluida en un vaso de agua caliente.
Mehicoor: tomar una cápsula a las 10:00 a. m. y otra a las 3:00 p. m.
Nota importante y complementaria
La dispepsia puede tener diferentes causas, desde alteraciones funcionales de la digestión hasta problemas como gastritis, reflujo gastroesofágico, úlceras, intolerancias alimentarias o alteraciones de otros órganos del aparato digestivo.
Cuando las molestias son persistentes o recurrentes, es conveniente determinar su causa. Se recomienda valoración médica si aparecen signos de alarma como pérdida de peso sin explicación, vómitos persistentes, dificultad o dolor al tragar, sangrado digestivo, heces negras, anemia o dolor abdominal intenso.
La alimentación, el consumo excesivo de comidas muy abundantes o irritantes y determinados medicamentos también pueden influir en la aparición o empeoramiento de las molestias digestivas.