La actividad espeleológica pretérita y actual
Las parameras calcáreas entre los valles del Tajo y el Guadiela, situadas a caballo entre las provincias de Cuenca y Guadalajara, han sido tradicionalmente muy visitadas por el colectivo espeleológico, tanto para la búsqueda y exploración de nuevas cavidades como para la visita de aquellas más interesantes y conocidas (36, 46, 51).
Los términos implicados en estas visitas y exploraciones corresponden principalmente a Valsalobre, Carrascosa y El Pozuelo en Cuenca, y los de Peñalén, Villanueva de Alcorón y Zaorejas para Guadalajara.
En ese territorio ocurre que un número considerable de sus cavidades, principalmente simas, son consideradas clásicas, están debidamente equipadas y constituyen un magnífico campo de entrenamiento para la espeleología. De hecho en ellas casi todos los años se realizan las prácticas de distintos cursos de iniciación a la espeleología, impartidos principalmente por grupos madrileños y castellano-manchegos. También se llevan a cabo, menos frecuentemente, prácticas de espeleosocorro.
Para trazar someramente la historia espeleológica de esos territorios, recurrimos en primer lugar a los trabajos de síntesis existentes para cada provincia: los catálogos de cavidades de las provincias de Cuenca (18) y Guadalajara (21), publicados en 1.979 y 1.982 respectivamente.
Revisado el catálogo conquense para los tres términos implicados, constatamos que no se citan cavidades para Carrascosa, lo cual podría deberse a que se han incluido en el de la cercana Beteta, como ocurre con el Sumidero de Mata Asnos. Destacar al respecto que para Beteta el catálogo enumera 28 cavidades (20 de ellas simas), si bien su término municipal se aleja ya del territorio considerado.
Para El Pozuelo se cita únicamente la Sima del Campo o El Sumidero, una cavidad muy característica y conocida, aunque su exploración todavía no ha finalizado (25).
Finalmente, atendiendo a Valsalobre encontramos 62 cavidades, casi todas ellas simas y especialmente concentradas en La Serrezuela, justo en los altos del páramo sobre el pueblo.
En cuanto a la provincia de Guadalajara, el catálogo provincial cita para Peñalén 9 cavidades (5 simas), 18 (12 simas) para Zaorejas, y finalmente en Villanueva de Alcorón 32, todas simas.
Estudiando las referencias bibliográficas existentes en ambos catálogos (véase el anexo bibliográfico al final del apartado Bibliografía) y las cavidades que éstas citan para los seis términos implicados se obtienen algunas conclusiones interesantes.
En primer lugar, que hasta finales de los años 60 prácticamente no existen referencias, lo que sugiere que la actividad espeleológica fue escasa, si no inexistente, con anterioridad a esa década (menos del 10 % del total de citas de cavidades).
La inmensa mayoría de los trabajos espeleológicos en el territorio se llevaron a cabo entre 1.968 y 1.980 (23 de las 26 referencias citadas en los catálogos, que contienen el 98 % de las citas de cavidades).
Casi todas las referencias bibliográficas corresponden a las memorias, en general inéditas, de distintos grupos espeleológicos:
CAP (Club Alpino Popularban, Madrid)
E. P. E. (Escuela Provincial de Espeleología, Madrid
ETSII (Sección de Espeleología de Ingenieros Industriales, Madrid)
GAEM (Grupo de Actividades Espeleológicas Madrid, Madrid)
GESHHT (Grupo Espeleológico Hermandades de Trabajo, Madrid)
GET (Grupo Espeleológico Telefónica, Madrid)
Lobetum (Asociación Espeleológica Lobetum, Cuenca)
ONZA (Grupo ONZA de Espeleología, Cuenca)
SDE (Subsuelo Difusión y Ecología, Madrid)
TIJ (Grupo Espeleológico TIJ, Madrid)
En la tabla siguiente presentamos la lista de entidades espeleológicas implicadas en esos trabajos, indicando el período estimado durante el que trabajaron, la cifra de referencias bibliográficas que les corresponden, y las citas de cavidades en dichas referencias (todo ello a partir de los catálogos provinciales de Cuenca y Guadalajara (18, 21).
Destacamos en primer lugar las exploraciones del grupo GAEM (Grupo de Actividades Espeleológicas de Madrid), cuyos hallazgos previos habían sido incorporados al Catálogo de Cavidades de Cuenca. Este colectivo continuó trabajando en estos territorios de modo interrumpido hasta la actualidad (22).
Lo haría principalmente en Beteta, Carrascosa, El Pozuelo y Valsalobre, siendo especialmente novedosos sus trabajos de exploración subacuática (espeleobuceo) en distintas surgencias y sifones: El Sumidero (desde 2001) (25), Mata Asnos y su resurgencia (2004-2008) (24), surgencia de El Becerro (1973-2005) (23), y otras surgencias en Carrascosa. También en la surgencia de La Escaleruela, en Zaorejas. En la actualidad este grupo sigue adelante con sus proyectos de exploración.
En la década de los 80 el G. E. Comando (1.982) llevó a cabo su Campamento de Verano ‘Fuente del Peral Y Alcorón’ explorando y topografiando distintas cavidades entre las provincias de Cuenca y Guadalajara (15), catalogando y nombrando algunas en el territorio que trabajamos (primeras simas “C”).
Simultáneamente, a comienzos de la década (1.982) el G. E. Lobetum realizaba trabajos de exploración en la parte arriacense de las parameras, localizando y catalogando nuevas cavidades (simas “K” (30, 31, 32, 33, 34) y algunas otras).
También a comienzos de los 80 el grupo GET realizaría nuevos trabajos en el territorio, explorando y topografiando algunas cavidades, como la Sima Diana (44).
Comenzados los 90, el G. E. Abismo empezó a trabajar de manera esporádica en el entorno del Pozo Cornejo y otros puntos del territorio (Peñalén y Zaorejas), localizando y topografiando unas pocas cavidades, afianzando la intención de solicitar el territorio como zona de exploración.
Sin embargo, sería el G. E. Comando el que exploraría esa zona, llevando a cabo otra campaña de verano entre los términos de Peñalén, Zaorejas y Villanueva de Alcorón (Campamento de verano ‘Pozo Cornejo’, en 1.993), catalogando unas 40 cavidades hasta entonces desconocidas. Continuaron utilizando el identificador “C” (simas C-6 a C-29), pero al recurrir en ciertos casos a las gentes del lugar, pudieron asignar los nombres tradicionales correspondientes, o nuevos en función de los topónimos (16).
En relación con esas cavidades, en 2.010 el grupo Comando regresaría a la zona con la intención de mejorar los datos de localización utilizando GPS (17), logrando reubicar una quincena de ellas.
Más adelante el G. E. Abismo tomaría la sima de Juan Herranz II (Valsalobre) como zona de exploración (de 1.998 a 2.003), concentrando sus trabajos en la escalada de chimeneas (26).
Al margen del proyecto previo, entre los años 2.000 y 2.005 el G. E. Abismo realizaría diversos trabajos de exploración, ahora en el término de Villanueva de Alcorón, documentando unas 40 cavidades, algunas de ellas previamente citadas en el catálogo de Guadalajara con escasos datos (06, 07, 27).
Desde 2007 a 2013 los grupos madrileños Underground y A. E. Guías de Madrid trabajarían el término de Valsalobre como zona de exploración, obteniendo interesantes resultados, destacando sus descubrimientos en la sima de Juan Herranz II (41, 42).
En 2.013 se uniría a ellos el Club Viana (Guadalajara), completando la exploración y equipación de nuevas vías de acceso a las galerías inferiores en la sima de Juan Herranz II (39, 43). Cabe mencionar que su proyecto sigue en marcha en la actualidad y no se descartan nuevos descubrimientos.
Y finalmente, en el año 2.013 el G. E. Abismo tomaría la zona que tratamos aquí, entre los términos de Peñalén, Zaorejas y Villanueva de Alcorón (Guadalajara).