HNO. ANTONIO PÉREZ ORTIZ
* 13/09/1949 + 29/12/2017
HNO. ANTONIO PÉREZ ORTIZ
* 13/09/1949 + 29/12/2017
Introducción:
La Providencia de Dios suele llevar a los seres humanos por caminos no esperados, aunque con la mayoría su presencia protectora se muestra por los cuidados amorosos que nos brindan nuestros padres. En el caso del Hermano Antonio, sus padres murieron a temprana edad, o por circunstancias no conocidas lo dejaron en las manos de la Providencia manifestada en dos seres humanos, que serías sus padres adoptivos: la Señorita Rebeca García Bernal, su madrina de bautizo y su hermano Sacerdote Vicente García Bernal[1] más tarde obispo de ciudad Obregón.
Su familia:
Del inicio de sus días poco se sabe sus papás fueron el señor Agustín Pérez y su mamá la Señora Antonia Ortiz según aparece en el Acta de Nacimiento de nuestro Hermano, documento extemporáneo ya que fue registrado cuando iba a cumplir 13 años, este documento tiene fecha del 9 de junio de 1962, cuando Toño llegó al mundo el 13 de septiembre de 1949[2].
Fue recogido por el sacerdote Don José Trinidad Espinoza B, [3]de la Parroquia de la Purificación de Fresnillo, su llegada a la casa de la familia García Bernal sus primeros pasos y así como su primera infancia quedarán para siempre en la penumbra de la historia, el hecho real es que el Sacerdote y los dos Hermanos García Bernal fueron las manos amorosas que guiaron y educaron al futuro Hermano Antonio. [4]
La primera luz que recibió nuestro futuro Hermano Antonio fue en la Muy Noble y Leal Ciudad de Nuestra Señora de los Zacatecas, título que le otorgó por el Rey Felipe II de España, al ser fundada; fue un lugar de gran importancia por sus minas y como lugar de avanzada en la colonización del norte de México, gozó con poseer grandes cantidad de plata en sus entrañas, y campo agrícolas nobles en su producción, así como sus calles y casas de una bella arquitectura que aún admiramos.
Después de breve tiempo en esta ciudad lo encontramos en Fresnillo, con el sacerdote Don José Trinidad Espinoza B. y después en la residencia de la familia García Bernal; donde fue creciendo y relacionándose con su nueva familia y su medio de niños fresnillenses.
La comunidad Lasallista en 1961 funda un Colegio, el Fresnillo, el cual poco a poco fue creciendo entre los primeros alumnos se encontró el niño Antonio Pérez, termina su primaria y secundaria en este Colegio, y es ahí es donde siente el llamado de Dios para consagrar su vida como Hermano; fue sin duda el Hermano Director Paquito, Francisco Salazar, quien trabajó esta vocación y lo llevó al Noviciado Menor de Nuestra Señora de la Luz en León, Guanajuato; a donde llegó el 24 de junio de 1965.[5]
En el Noviciado Menor de León fue recibido por el Hermano Director Leopoldo Angulo quien lo acompañó durante el campamento siendo remplazado al fin de este; por un nuevo Hermano director el buen y prudente Hermano José Luis Casillas y como responsable de la Preparatoria fue el Hermano Pedro Córdoba, “Frère Víctor”. Ese primer año de preparatoria lo vive a plenitud y al final del mismo hace su carta de solicitud para el noviciado y así seguir adelante en su vocación. En el Noviciado Menor de León Guanajuato hizo amistad y con el Hermano Julián Martínez Sánchez y otros jóvenes fresnillenses
En julio de 1966, ingresa Toño al Postulantado tiempo de preparación para el gran momento de la vida de todo hermano novicio: La Toma de Hábito.
[1] Ordenado Sacerdote en 1953, vicario general de la diócesis de Zacatecas, obispo de Cd. Obregón
[2] Datos obtenidos del Acta de Nacimiento número 267 fojas 785 Inscripción extemporánea-
[3] Párroco de la Parroquia de la Purificación de 1946 a 1969. http://decanatofresnillo.com/?page_id=647
[4] En el Registro del Noviciado aparece que su papá vivía cuando tomo el Hábito
[5] La Salle en México Norte
El 10 de septiembre de 1966, en solemne ceremonia presidida por el Hermano Asistente Rafael Martínez acompañado de los HH Antonio María, antiguo Asistente, y el Hermano Visitador Víctor Bertrand recibe el hábito de los Hermanos el Hno. Antonio Pérez Ortiz.
y los HH directores del Noviciado de México y del H. Bernard Alphonse, varios jóvenes toman el santo hábito, siendo el primer grupo que ya no recibe nombre religioso (Se quitó desde el 39 Capítulo General de 1966); así que al nombre de Antonio sólo se le agregará el noble nombre de Hermano y desde ese día fue el Hermano Antonio Pérez Ortiz.
Durante su noviciado le tocó la bendición de la Capilla del Noviciado, en la cual trabajó en labores de pintura y limpieza antes de esta hermosa que completaba la casa.
FOTOGRAFIAS DEL DIA DE SU TOMA DE HABITO: MOMENTO DE LA ENTREGA DEL HÁBITO, DURANTE LA CONFERENCIA , LOS SUPERIORES, Y EL GRUPO DE LOS 7 NOVICIOS
Su Noviciado fue tranquilo, recibió la atención y la guía del Hermano Bernardo Alfonso, su director y fue dócil en lo que se le fue pidiendo y en cumplir con los diversos ejercicios que se vivían en el noviciado.
Termina su noviciado con su primera profesión religiosa realizada el 6 de junio de 1968.
ESCOLASTICADO
La portada de la Revista La Salle en México [1]muestra las unidades habitacionales ya completas e igualmente la unidad de comedores y servicios, quedando aún por construir la Capilla, biblioteca y oficinas.[2] Es el panorama que se encontró el Hermano Toño a su llegada al Escolasticado de Monterrey; se estaba realizando el cambio de casa, de Villa Vicentina a la nueva casa, el CLES. No solo estrena casa, sino que tiene también un nuevo director en la persona del Hermano José Cervantes, Hermano sabio, de gran experiencia pedagógica que en los pocos meses que estuvo como director de Escolasticado pone bases firmes para la buena formación de los jóvenes Hermanos.
1968 fue el inicio de su Escolasticado y estuvo lleno de pequeñas dificultades por no estar totalmente terminadas las instalaciones pero, valientemente enfrentó esas limitaciones.
El 1º de marzo de 1969 fue la bendición oficial de la casa del CLES “obra que debe su aparición, en gran parte, al H. Bertrand, pues su perseverante insistencia posible uno de los más grandes y ambiciosos proyectos del Distrito” [3] estos acontecimientos así como el cambio de Hermano Visitador y a la vez director de Escolasticado lo vivió el Hermano Antonio el primer año de su escolasticado.
El Escolasticado es tiempo de estudio, el Hermano Toño sólo había cursado un año de Preparatoria, así que se dedicó por las mañanas a obtener el grado de bachiller y por la tarde inicio su primer año de Normal que no requería de estudios de Preparatoria.
En julio de 1969 se funda la Universidad de Monterrey, una persona que impulsó mucho esta obra fue el Hermano José Cervantes, siendo esta nueva universidad una gran oportunidad para la formación de los Hermanos, el Hermano Antonio formó parte de la primera generación de alumnos de esta Universidad, como alumno de la carrera de Ciencias de la Educación.
En agosto de 1971, fue destinado a la Comunidad del Instituto Regiomontano, para que continuara con sus estudios universitarios y a la vez fuera titular de 6º C de Primaria, bajo la sabía dirección del Hermano Salvador Pérez, por aquel tiempo Inspector general de la Primaria del Instituto.
Su estancia en el Regiomontano terminó cuando concluyó su carrera de Licenciado en Ciencias de la Educación en junio de 1974.
El Hermano Antonio fue una persona tranquila, de buen carácter, de excelentes relaciones con los alumnos y con los padres de familia, se hacía querer, amable, servicial,sereno en sus juicios y decisiones, constante en lo que emprendía, no buscaba la actividad por la actividad, era medido, cuando no tenía interés en alguna cosa lo arreglaba con una sonrisa o bien con un silencio profundo; se le veía con una cierta necesidad de cariño y afecto, era muy afectuoso con algunas de las personas que lo trataban bien, o que le prestaban algún favor.
El Hermano Antonio fue una persona preocupada por su preparación académica: obtuvo la Licenciatura en Ciencias de la Educación en la Universidad de Monterrey y estudió inglés durante los veranos en Chicago Il. y en Winona Mn. logrando dominar el idioma. Su dedicación a los estudios religiosos fue notable: obtuvo el diploma de Educadores en la Fe de la Universidad La Salle, durante tres años asistió al Sedes Sapientiae, en la ciudad de México, e igualmente tomó curos de Biblia y Liturgia en la Universidad Pontificia de la Ciudad de México.
Por parte de los cursos ofrecidos por el Instituto, participo en el curso de Actualización religiosa en Agua Viva; el “CELITO”, y en el “EREI” en la ciudad de México, terminado este curso y después de siete años de apostolado educativo, el Hermano Toño, de 29 años de edad, se comprometió con Dios y con sus Hermanos, para toda su vida, al emitir los Votos Perpetuos el 4 de agosto de 1978 en Santa Lucía, Ciudad de México. La Eucaristía de Votos Perpetuos fue presidida por su padrino, el Sr. Cura José Trinidad Espinosa.
Tiempo después en 1985 tuvo la oportunidad de vivir el CEL en Caracas Venezuela; una buena ocasión de renovación de su ser de religioso.
CHIHUAHUA:
1974 a 1987 El Hermano Antonio, mejor conocido como "El Hermano Toño" para la gran mayoría de la comunidad Lasallista de Chihuahua.
[1] La Salle en México Norte junio de 1968
[3] La Salle en México Norte 124 abril de 1969
Llego en agosto de 1974 como profesor de sexto de primaria, con su forma tranquila, su sonrisa en los labios y la cámara fotográfica en las manos, su labor como educador de niños fue notable, procuró el adelanto académico siempre buscando la formación integral de sus niños y niñas.
En 1976 fue nombrado Coordinador de la sección Primaria del Instituto La Salle. Contó con muy buenos maestros de gran experiencia que ayudaron a la buena marcha de la sección.
Los edificios del Instituto La Salle estaban aún en construcción y había muchos espacios que estaban en su estado original de montaña, de hecho, una batalla del Hermano Toño como coordinador era evitar que los niños fueran a la montaña, la parte alta del colegio cercano a la casa de los Hermanos, e hicieran sus campamentos, que les servían para entablar una guerra de pedradas.
Un testimonio de un Hermano que convivió con él nos dice lo siguiente: “Fuimos co-hermanos en la misma comunidad, él era el coordinador de Secundaria y Prepa y un servidor del Jardín de Niños y la Primaria.
Nuestras oficinas estaban separadas por un área en la cual abundaban las piedras.
Las damas que venían a tratar asuntos escolares y que se atrevían a usar tacones altos, ¡seguramente rezaban para que esa plaza se pavimentara! Las elegantes mamás sufrían
para lograr el equilibrio a costa de zapatos raspados[JI1] .
Toño fue muy querido hasta por los alumnos que no gustaban de los estudios. Toño aprovechaba cualquier evento escolar o extra escolar para tomar fotos de sus muy queridos estudiantes. Ya que no fue un hombre deportista disfrutó de su abdomen abultado, su gusto por la mesa y, eso sí: ¡siempre bien planchado!
[JI1]
Entre el personal de su sección supo ayudarse del personal laico y logró un gran equipo. Más que un jefe, lo trataron como un compañero, haciendo eco de su estilo de liderazgo. Creo que su filosofía pastoral y administrativa fue el "vamos juntos".
Al mismo tiempo los alumnos y alumnos veían en Toño a un Hermano amigo, a un hombre muy cercano a ellos y a ellas.
Toño logró crear un círculo muy amplio entre los padres de familia, sobre todo porque en su época en Chihuahua varias sesiones de Educación de la Fe no se daban en las aulas. De manera especial cuando los temas de "las lecciones" trataban asuntos familiares, el lugar de encuentro y estudio era en casas de alumnos. Para crear este ambiente educativo
Toño se dejó ayudar de muchos matrimonios. La catequesis familiar fue su legado educativo en sus años de Chihuahua.
Finalmente, Toño en la vida comunitaria disfrutó de los encuentros de los Hermanos, no solo en la capilla, sino en la sala de comunidad y, por supuesto, alrededor de la mesa redonda en el comedor. La chispa de la broma y su buen humor contagiaban a la comunidad.
¡Dios ya lo ha recibido con una gran sonrisa y, claro, extendiéndole una nueva y celestial cámara!.”[1] Así lo ve su compañero de comunidad de aquellas épocas
Los dos últimos años que estuvo en Chihuahua los trabajó solo como coordinador de Prepa, dejando al Hermano Genaro Velazco la sección de Secundaria.
El curso escolar 1983-84 tuvo su primer problema de salud: un amago de infarto que, gracias a Dios se pudo controlar con medicina y reposo, que guardó en Monterrey durante un poco más de un mes.
Sus dos directores lo apreciaron mucho, tanto el Hermano Alfonso Rodríguez como el Hermano Everardo Márquez.
Sin duda el mejor tiempo para el Hermano Antonio como trabajo y realización fue su estancia en Chihuahua, donde sembró a manos llenas, con entusiasmo juvenil y gran entrega, recogiendo igualmente los frutos de su simiente.
[1] Hermano Fermín Martínez
COLEGIO FEBRES CORDERO:
Guadalajara. Llegó a esta ciudad el 8 de agosto de 1987, permaneciendo ahí hasta a 1990.
Dos veces trabajó el Hermano Antonio en la Perla Tapatía. La 1era. vez llegó un poco en plan de cuidar su salud, seguir dentro de su proceso de convalecencia y de recuperación, pero esto no impidió que realizara un muy buen trabajo como Coordi. de la Primaria.
Su trabajo como organizador de la sección fue notable, mostró cercanía con los alumnos y maestros, aunque algunas veces, según personas que lo conocieron tenía bajas fuertes en su ánimo, pero se veía el esfuerzo por superarlas.
NUEVAMENTE GUADALAJARA:
La segunda estancia del Hermano Antonio en el Colegio Febres Cordero se inició en 1996, nuevamente como coordinador de la Primaria del Febres; ya conocía el medio y para algunos de los maestros ya era conocido y apreciado.
Durante esta segunda estancia en Guadalajara participaba con gusto en las ceremonias de la casa del Postulantado, siendo apreciado por los jóvenes postulantes, aunque se mantenía independiente de ellos.
Su segunda estancia en el Colegio Febres Cordero “fue un Hermano muy institucional en la hora de pleitos con la mesa Directiva, él, el Profesor Guillermo y yo. Cómo coordinadores cerramos filas con el Hermano Julián Martínez, Dtr.” [1], dio mucha estabilidad a la Primaria, después de una serie de hermanos coordinadores que pasaron, logró un buen liderazgo con los maestros y maestras de la sección. Hubo crecimiento de alumnos y de grupos en su sección.
[1] Testimonio del Hermano Carlos Martínez A.
Su presencia en la comunidad era positiva, por las tardes se le veía continuamente leyendo, se encargó del economato de la comunidad y siempre atendió con delicadeza a los Hermanos, su conversación era muy interesante y siempre se le veía sonriente
Así como su presencia y su liderazgo le permitió crear bellas amistades entre los maestros y padres de familia, despertó malos entendidos y celos, que incluso llegaron a enfrentamientos entre algunas damas, que se querían ganar la preferencia del Hermano, ciertamente esto fue una sombra para el Hermano Antonio.
Su estancia fue prolongada, siete años en la Perla de Occidente, siendo enviado después como coordinador de la Primaria del Colegio La Salle en el Puerto de Acapulco.
MONTERREY 1990 a 1994
INSTITUTO REGIOMOANTANO Y
LA SALLE SANTA CATARINA
En agosto de 1990 llegó a la Primaria del Instituto Regiomontano a sustituir al Hermano Coordinador que había sido enviado con el mismo puesto a la Secundaria; hombre bueno y tranquilo fue bien recibido y su trabajo fue bueno, pero por circunstancias y para favorecer la Preparatoria La Salle de Santa Catarina fue enviado como compañero del Hermano José Luis Aguilar recién nombrado director de ese centro, en agosto de 1992, trabaja como maestro y en enero de 1993, el nuevo Hermano Visitador cambia al Hermano José Luis Aguilar, a Tijuana, el Hermano Antonio toma la dirección de la Preparatoria la Salle.[1]
Durante su dirección fue un tiempo de permitir crecer a los alumnos, siempre sonriente, con la cámara para tomar fotos, los chavos se quejaban que a las alumnas era a quienes les tomaba más fotos. Era un buen líder, más compañero que autoridad que se impusiera, pero cuando tuvo que ser firme y rudo lo fue.
Tenía cerca de 120 alumnos con incorporación a la UANL, en su último semestre como director, agradeció a la Universidad por la incorporación para incorporarse a la SEP, cosa que no logró, al dejar la dirección en julio de 1994, quedaba sin incorporación.
Su trabajo fue bueno, era muy querido por los alumnos, no hizo obra material en la escuela que se encontraba en medio obra negra, pero si en los jóvenes estudiantes, supo motivarlos para el estudio y para el deporte.
SAN JUAN DE LOS LAGOS
HERMANO DIRECTOR 1994
El 15 de julio de 1994, fue cambiado de Director de la Preparatoria La Salle de Santa Catarina, al Colegio Miguel de Bolonia. Su estancia en San Juan fue una estancia de paz, el trabajo del Colegio prosiguió, fue un tiempo de remanso en el que el liderazgo fue participativo y todos se sentían corresponsables de la buena marcha de la escuela. Fue una estancia corta, en la que iniciaba apenas a poner su estilo directivo, cuando en enero de 1996, siendo director del Colegio Miguel de Bolonia, en San Juan de los Lagos, cuadro sufrió de un dolor abdominal de origen desconocido, los médicos diagnosticaron que era apendicitis y peritonitis, los Hermanos de la Comunidad lo atendieron y lo llevaron a Aguascalientes donde fue operado, al no haber mejoría se le llevó a Monterrey, el 25 de enero, donde fue atendido en el Hospital Muguerza por los Doctores Teodoro y Humberto Guzmán Páez, después de varios estudios y por lo menos dos operaciones más se descubrió que, en realidad, su enfermedad era “Porfiria”. “Este serio problema de salud está catalogado como congénito, es una deficiencia en las enzimas que intervienen en la biosíntesis del grupo hemo, componente de la hemoglobina, parte esencial de los glóbulos rojos. Las porfirias agudas afectan al sistema nervioso y otros órganos, ya que existe una deficiencia en el sistema inmunológico y, por lo tanto, falta de producción de diferentes defensas requeridas por el organismo.
Sufrió con paciencia, alguna vez tardó más en llegar a casa, cuando la alta fiebre lo obligó a regresar al hospital y a la sala de operaciones.
Durante su enfermedad en Monterrey, el Hermano Antonio recibió la visita de Monseñor Vicente García Bernal, su tío de adopción, el Señor Obispo estuvo en la comunidad del Regiomontano tres días acompañando al sobrino. Siempre que tenía visita familiar nuestro Hermano acudía a Fresnillo para pasar unos días con sus queridos padrinos, cuando fue nombrado obispo de Ciudad Obregón, Toño iba fielmente a pasar unos días con ellos. “En el 2007 falleció su querida madrina, Toño tuvo la oportunidad de estar presente en los últimos momentos y de participar en su funeral en Ciudad Obregón” [2]
Al fin del mes de febrero, fue remplazado en la dirección del Colegio Bolonia, por el Hermano Enrique Vargas Espinosa, pues los doctores no dieron esperanzas de una pronta y total curación y restablecimiento; le quedó un leve ataque de hemiplejía que con el tiempo se corrigió, pero que más tarde resurgiría con los daños cerebrales que le vinieron con el tiempo y que lo llevarían a su fin.
ACAPULCO
Llegó a Acapulco como coordinador de la Primaria, se encontró con un bello edificio, y más de 700 alumnos, él pronto se integró a ese medio, que le permitía actuar de una manera muy independiente, pronto estableció relaciones de amistad con las maestras, y padres de familia, aprovechó muy bien sus tiempos libres para pasear, y estar con amistades tanto en la playa como en las plazas comerciales. Los Hermanos lo veían muy independiente y el Hermano Director de ese tiempo dialogó con el Hermano Toño, pero a este no le gustó ese diálogo y se disgustó, con él, lo único que le pedía era que fuera más comunitario; era en realidad muy independiente, quizá por una necesidad de afecto, que desde su infancia no fue suficientemente saciada.
[1] La Salle en México Norte enero de 1993
[2] Histórico de la Comunidad de Acapulco. 2007.
La labor educativa y apostólica del Hermano se resumen en cuatro etapas de apostolado como:
‐ Maestro en el Instituto Regiomontano, en La Salle de Chihuahua y en Colegio Febres Cordero de Guadalajara.
‐ Coordinador de Primaria, de Secundaria y de Preparatoria en diferentes períodos en La Salle de Chihuahua, en el Colegio Febres Cordero de Guadalajara, en el Instituto Regiomontano y en el Colegio La Salle de Acapulco.
Director del Instituto Regiomontano, de Santa Catarina y del Colegio Miguel de Bolonia, de San Juan de los Lagos.
El enfermo: durante más de 6 años predicó y enseñó con la paciencia y la aceptación de la voluntad de Dios en su vida.
E hizo, lo que estuvo en sus manos por salir de esta situación, pero no le fue posible. Sin duda, el tiempo de enfermedad del Hermano Antonio fue tiempo de gracia, pues fue tiempo de purificación, para llegar a la vida eterna.
SANTA CATARINA
En agosto de 2008, nuevamente llega a tomar la dirección de unidad del Instituto Regiomontano, viviendo en la Comunidad de Cumbres.
Su trabajo silencioso y sereno como siempre lo fue, hizo que se incrementaran los alumnos de esa escuela, sin ruido y sin gran organización que llamara la atención renovó algunos aspectos de la escuela y le dio la oportunidad de crecer.
EL ENFERMO
Casi cuatro años estuvo al frente de esta institución hasta que el día 16 de septiembre del 2011, por la mañana, se sintió mal, llamó al hermano enfermero por teléfono, este pronto acudió y lo llevaron al hospital, el diagnostico fue una embolia cerebral. Fue atendido a tiempo, pero con todo, el lado izquierdo de su cuerpo quedó con lesiones que le impidieron el movimiento normal. Estuvo en recuperación, atendido por enfermeros y médicos, pero un buen día este evento se volvió a repetir, con menos fuerza pero, sumado al anterior, su movimiento para desplazarse se vio muy limitado, hizo esfuerzos inaudibles para lograr su recuperación, varias veces acudió al médico que tiene su clínica en Cadereyta y que cura con métodos no tradicionales, al regreso de esas consultas tenía leve mejoría que pronto desaparecía , él mismo buscó terapia física, hasta que el neurólogo le dijo que no le servía, que debería de ser neurológica y fielmente acudió al Muguerza, para tomarla sin mucho avance, desgraciadamente.
Él buscaba, en momentos, olvidarse de su situación y pedía que se le llevara a la Plaza Cumbres, para dar una vuelta, siempre acompañado de la Sra. enfermera, igualmente recibía en casa a las secretarias del Regiomontano que venían a saludarlo, algunas veces las acompañaba a alguna celebración.
Con todo y su problema de salud era paciente, obediente y no se quejaba; con los enfermeros, en momentos había disgusto porque le exigían, pero después todo volvía a la calma. Cuando podía asistía a la celebración de la Eucaristía y a las comidas con la comunidad y algunas veces también a pequeñas convivencias que se tenían en Las Palmas, trataba de ser positivo, dentro de sus limitaciones.
Tubo un segundo evento, del que, gracias a Dios salió bien librado, fue en el 2012, solo perdió un poco más su locomoción.
El 18 de agosto del 2015 tuvo una grave recaída, de la que ya no se repuso. Inició con un infarto cerebral que exigió cuidados intensivos médicos por casi 6 meses, vividos en el Hospital Muguerza, Obispado, de Monterrey. El 1° de febrero de 2016 se le dio de alta, pasándolo a la atención médica continua, día y noche, del Dr. José Agustín Gallardo Camargo, de su esposa, la Sra. Norma González de Gallardo, de los enfermeros y enfermeras: María del Carmen Ortiz Mendoza (Carmelita), Rocío Yunem Martínez (Chío), Roberto Iván Hernández, Bernabé Rangel y José Alberto Gallardo, con pleno apoyo de los Hermanos, tanto de la comunidad como de Hermanos que lo visitaban. Esta nueva etapa la vivió muy dolorosa y desconcertante, en la Comunidad de Cumbres, dependiendo totalmente de su doctor y equipo de ayudantes.
SU PARTIDA AL CIELO:
El viernes 29 de diciembre de 2017, al anochecer, mientras la mayoría de Hermanos estábamos en Retiro, en la Casa Juan Pablo II, en San Juan de los Lagos y, solo el Hno. Alejandro Alfonso Romero, director de la comunidad, acompañaba al Hno. Toño, el Señor llamó a su hijo a su Reino celestial.
El cuerpo de Toño fue incinerado de inmediato y sus cenizas guardas en la pequeña urna que se conserva en el Columbario de la Casa Central, en Guadalupe N.L.
FUNERAL:
El 13 de enero de 2018 nos reunimos los Hermanos de Monterrey y de las Comunidades aledañas: Monclova, Saltillo, Cd. Victoria y Matamoros para orar, juntos, ante su urna, por el eterno descanso de nuestro Hermano. Se tuvo también la celebración Eucarística, presidida por el P. Julián Armendáriz, capellán de la comunidad de Cumbres.
Que Dios, nuestro Padre, en su inmensa misericordia y amor, te tenga, Toño, en su Reino y, te mantengas solidario con tus Hermanos y Amigos, que un día tendremos la dicha de reencontrarte en el cielo”.
Despedida a nuestro Hermano Antonio.
“Hermano, después de haber cumplido cabalmente tu misión, como Hermano de las Escuelas Cristianas, llevando a Jesús en tu corazón “por siempre”, fuiste llamado a su presencia el 29 de diciembre del año pasado, 2017. Recibiste el llamado de Jesús, “ven, bendito del Padre, para tomar posesión del Reino” (cf. Mt 25, 34) que mi Padre te ofrece y te agradece por tu dedicado trabajo en la misión que él te confió. Y tu oración frecuente “continuaré Dios mío haciendo todas mis acciones por tu amor”, se continuará realizando para siempre.
Tu vida, Toño, de generosa entrega en la escuela, en los centros de apostolado, donde tantos Hermanos, exalumnos, amigos y familias te recuerdan con cariño, es para nosotros ejemplo e inspiración.
Como tú, nos sentimos orgullosos de estar comprometidos, al estilo de La Salle, en la formación de los niños y jóvenes para, juntos, en nuestras comunidades educativas, colaborar en la construcción de un mundo más acorde al corazón de Dios.
Descansa en paz Toño, no tan en paz, mejor como Santa Teresita del Niño Jesús dedícate a derramar muchas rosas sobre la tierra.
Intercede por nuestro Instituto, pide a Nuestro Señor que nos bendiga, haciéndonos crecer en su amor, que nos bendiga con muchos llamados a la vocación lasallista y muchas respuestas generosas a ese llamado.
Intercede, Toño, por nuestra Patria. Tú, ahora, en la Patria celestial, inundado de gozo, pero nosotros en esta Patria mexicana con tanta desigualdad, injusticia y sufrimiento.
Intercede por nosotros, por nuestro presente y por nuestro futuro. Nos urge tu apoyo ante el Señor. Te pedimos también tengas presente en tu intercesión ante Dios, a quienes con tanto cariño y atención te estuvieron acompañando en tus largos días de sufrimiento, tu comunidad de Cumbres y tu equipo de enfermeros y enfermeras, así como tus amables y competentes doctores...
Que tus años de compromiso apostólico y tus largos años de enfermedad y sufrimiento, Dios nuestro Padre bueno te los transforme en felicidad perfecta y en intercesión por tu familia lasallista.
San Juan Bautista de la Salle, nuestros Hermanos, tus familiares y amigos que te precedieron, te recibieron con gozo en el Cielo. ¡Enhorabuena
Bendito sea el Señor. Bendito sea su santo nombre. Bendito sea Él con sus ángeles y con todos nuestros hermanos y hermanas que nos esperan en la Patria celestial”[1]
[1] Aportación del Hermano Lorenzo González Kipper
Hno. Juan Ignacio Alba Ornelas