ORIGEN
Los tzántzicos eran un grupo de intelectuales que se identificaron bajo ese nombre con el ánimo de revolucionar el estático escenario cultural de los años 60.
La palabra tzántzicos es una adaptación al castellano de tzantza. La tzantza es un rito shuar que consiste en reducir la cabeza del enemigo. En la década de los 30 del siglo pasado se popularizó este proceso que con el paso del tiempo fue abolido por el Estado y la presión social mestiza.
Los tzántzicos utilizaban el término como metáfora de la reducida mentalidad de la cultura ecuatoriana, ellos convirtieron el papel y lápiz en cerbatana y dardos envenenados de pucuna. Después de Huasipungo de Jorge Icaza las letras habían entrado en una fase de letargo, hasta que los tzántzicos irrumpieron con fuerza motivados por la indignación y un espíritu rebelde ante la opresión y corrupción. La poesía de los tzántzicos se caracteriza por ser fuerte, agresiva y provocadora. Ulises Estrella, Alfonso Murriagui y Humberto Vinuesa son algunos de nuestros intelectuales que hacían parte de los tzántzicos.
El proceso de la tzantza se extinguió por presiones sociales, los tzántzicos fallecen en seguidilla por el paso del tiempo, su aporte se disuelve con el reloj.
Durante los años sesenta nuevos movimientos literarios empezaron a nacer rodeando en Europa, Latinoamérica, y Ecuador. Uno de los principales fue el nadaísmo que se desarrolló en Medellín, Colombia durante el división de 1958 a 1964; en Argentina aparecen los mufados que se dedican a guerrillero de la misma manera en que lo hacen los nadaístas de la hecho de Gonzalo Arango. Tanto los nadaístas como los mufados son movimientos estrictamente culturales y toman como a sus principales agarraderas al dadaísmo y al surrealismo, y en su surgimiento adquieren rasgos de la Generación Beat. En Francia surgen los simbolistas y, en Ecuador, el oscilación tzántzico.
El oscilación tzántzico ecuatoriano tiene su brote en Quito y se desarrolló durante un arreglado periodo, 1962 a 1969, El oscilación tzántzico nació en la jalón de los primaveras 60 en la aldea de Quito con el emoción de comportarse un mero objetivo:
revolucionar la instrucción y la saber de garbo tiempo. Un 27 de agosto de 1962 los estudiantes universitarios Alfonso Murriagui, Simón Corral, Teodoro Murillo, Euler Granda y Ulises Estrella tuvieron la generalización de aportar en auxilio de la saber quiteña, crearon el oscilación tzántzico a través del cual expresaban desacuerdos a la trivio de entonces y con ello proponían cambiarla. Cueva, A. en su libro “Entre la ira y la Esperanza” menciona que “aparecieron cuando en el Ecuador se había gastado de la trivio de la egoísmo a la egoísmo de la trivio reaccionando cerca de los literatos y a la trivio” y por aparente sus creaciones poseían temáticas de recriminación social. Este oscilación integrado por jóvenes ávidos de un cambio, buscó al allanar su belleza protestante, restaurar la trivio lloriqueante de los primaveras 50, una trivio para el Quito folletinesco de entonces, con una trivio que tenga un espaciosidad más social, una belleza del lugar para el lugar, que tenga las características de un obrero, un trabajador, una empleada, que no guarde más ese reparar nostálgico que estaba adherido a la trivio y pueda con ella cincelar que más personas sientan el palanca de la pirámide social. La prudencia de levante encargo de pesquisa radica en situar los motivos que impulsaron al oscilación a su creación, que se permita retener un pizca más sobre su historia, su motor de competición que, sin duda, no viene a ser más que despertar al lugar del insensibilidad en que se hallaba. La agrupación de los tzántzicos fue producto de la fractura del grupo reunido en torno a la revista Umbral en 1962, siendo los integrantes iniciales Marco Muñoz, Ulises Estrella, a quienes se unió Leandro Katz; posteriormente, se incorporaron Alfonso Murriagui, Euler Granda, Jos Ron, Rafael Larrea , Raúl Arias, Teodoro Murillo, Humberto Vinueza, Simón Corral y Antonio Ordóñez. Más allá de la pertenencia directa al grupo, el movimiento compartió cercanamente el entorno cultural con intelectuales de la talla de Jorge Enrique Adoum, César Dávila Andrade, Agustín Cueva, Fernando Tinajero, Alejandro Moreano, entre muchos otros. Expresiones del movimiento son, por parte de los tzántzicos, la revista Pucuna (que significa la cerbatana con que los shuar lanzan sus dardos envenenados); Indoamérica, dirigida por Agustín Cueva y Fernando Tinajero, así como La Bufanda del Sol, dirigida por Ulises Estrella y Alejandro Moreano. La disolución del grupo se dio a raíz de diferencias ideológicas y de la confrontación provocada por la definición respecto a la “toma” de la Casa de la Cultura Ecuatoriana. Gran parte de los protagonistas del período se mantiene productiva. Para tener un antecedente más claro, el movimiento tzántzico nace como una forma manierista a la tradición estética que se heredó durante la conocidísima Generación del 30. La principal razón es que estos jóvenes poetas y narradores surgieron de los círculos formados por la filosofía, la sociología y la literatura en los años 60. Este grupo siempre ha observado lo que está pasando con las culturas en todo el país:
Ha sido una ruptura en algún orden, una legitimidad cultural, tanto en el concepto de la obra de arte como en la relación del arte, representa un desafío. a la base sexual. y el contexto institucional en el que se 'produce' la política, el papel del escritor y la cultura.
El arte de Tsangzian y el balanceo de la cabeza de la tradición Creo que el movimiento
Tsantzian es un grupo que ha mantenido una línea de confrontación de manera directa. Las críticas al modelo de superposición de la década de 1930 fueron generalizadas y abrumadoras. Atacaron sin piedad al autor anterior. Estos tomaron en cuenta que los escritores nunca han sido políticamente activos en el desarrollo de 30 generaciones.