Evaluar la relación entre el estilo de vida y el bienestar integral en personas adultas latinoamericanas que viven con VIH, considerando factores físicos, emocionales, sociales y conductuales que influyen en su salud y calidad de vida.
Además, promover la adopción de hábitos saludables y el fortalecimiento de redes de apoyo que favorezcan un manejo positivo y consciente de la enfermedad.