Bienestar Emocional
Se refiere a cómo la persona se siente consigo misma y cómo gestiona sus emociones.
Muchas personas con VIH enfrentan ansiedad, miedo, tristeza o discriminación. Por eso, es fundamental que reciban apoyo psicológico, espacios de escucha y que se sientan valoradas y aceptadas.
Esto mejora su autoestima y su capacidad de afrontar la vida diaria.
Bienestar Físico
No se trata solo de “no tener síntomas”, sino de mantenerse activo, con buena alimentación, control médico y buena adherencia al tratamiento.
Un cuerpo bien cuidado tiene más defensas y responde mejor a los medicamentos.
Bienestar Social
Aquí hablamos de las relaciones personales y el entorno.
Muchas personas adultas con VIH sufren estigmas sociales o se aíslan por miedo al rechazo.
Por eso es esencial que tengan una red de apoyo: familia, amigos, grupos comunitarios o espacios donde puedan compartir sin ser juzgados.
Las relaciones positivas mejoran el estado emocional y motivan a seguir cuidándose