Es la bebida por excelencia del pueblo chontal de Tabasco, etnia maya que vive principalmente en los municipios de Nacajuca, Centla, Jalpa de Méndez, Macuspana y Centro.
Su base es el jugo de caña fermentado, aunque también hay una variante elaborada con una mezcla de maíz tostado y quebrado, agua y piloncillo molido que se pone a fermentar.
Es una bebida colonial ya que la caña de azúcar fue introducida a México por los españoles desde sus posesiones en las Antillas.
En Tabasco es una bebida habitual del Día de Muertos y es usual ponerla en el altar. Su elaboración suele comenzar a mediados de octubre para tenerla lista el 2 de noviembre, día de los Fieles Difuntos.
El jugo se obtiene al pasar las cañas por un molino de rodillos de madera, líquido que después se hierve y se fermenta.