La UNSA ha alineado su temario para el año 2022 en relación a las áreas curriculares que establece el MINEDU, con la finalidad que los postulantes puedan acceder a una vacante a la universidad. Asimismo, se propone abandonar la formulación de preguntas en un sentido memorístico y más bien, orientar un sistema de formulación para que los postulantes demuestren que son capaces de resolver problemas con sus conocimientos, es decir, preguntas contextualizadas bajo un enfoque por competencias. Este cambio en la formulación, se aproxima a la enseñanza de la Educación Básica Regular (EBR), con lo cual, se logrará que los postulantes eviten minimizar la formación recibida en las instituciones educativas y se reduzca el acceso a la llamada enseñanza o formación preuniversitaria donde los contenidos se imparten solo para rendir y aprobar un examen de ingreso.
La UNSA a través de la Oficina Universitaria de Admisión debe contar con un modelo de instrumentos de medición eficaces para obtener resultados óptimos en la selección de los ingresantes. Se debe crear instrumentos con la capacidad de obtener información directa y efectiva sobre la dificultad de una pregunta y diferenciar al grupo de alumnos que obtuvieron puntuaciones altas.