El fundamento de un termómetro es la dilatación térmica.
Cuando la temperatura de una sustancia aumenta, sus moléculas vibran con mayor energía y se separan, a nivel promedio, unas de otras, lo que provoca un aumento en el volumen de la sustancia. Este fenómeno es más notorio en los líquidos y gases que en los sólidos para un mismo cambio de temperatura, lo que los hace ideales para la construcción de termómetros.
En un termómetro de alcohol, el líquido (alcohol teñido) se encuentra en un recipiente en la base y está conectado a un tubo fino (de tamaño capilar en los termómetros comerciales y una pajita en nuestro caso). A medida que la temperatura ambiente cambia, el alcohol se dilata o se contrae subiendo o bajando por el tubo. Conociendo el volumen inicial de alcohol, la altura que alcanza este en el tubo es proporcional a la subida de temperatura y al citado volumen inicial.
Para entender su funcionamiento encontrarás información útil en:
Apuntes de la asignatura (Termodinámica)
Otros:
El siguiente vídeo: