El termómetro funciona gracias a la dilatación térmica. Cuando la temperatura del aire y del líquido dentro del tarro aumenta, el alcohol se expande. Como la botella está sellada y la única salida es la pajita, el líquido sube por ella. Cuando la temperatura disminuye, el líquido se contrae y el nivel en la pajita baja.
El alcohol es un buen líquido para termómetros porque se dilata y contrae de forma más notoria y uniforme con los cambios de temperatura que el agua sola ya que tiene un coeficiente de dilatación volumétrico más elevado.
El cambio en el volumen de un líquido debido a un cambio de temperatura se describe mediante la ecuación:
ΔV=Vo⋅β⋅(T-To)
donde,
ΔV es el cambio en el volumen del líquido (m³).
Vo es el volumen inicial del líquido (m³) a una temperatura de referencia (To).
β es el coeficiente de dilatación volumétrica del líquido (en 1/°C o 1/K). Nos dice cuánto se expande el volumen del líquido por cada grado de aumento de temperatura. Para el alcohol, el valor de β es aproximadamente 0,00075 1/°C.
T es la temperatura final .