El contrato de consignación ofrece una serie de ventajas para las partes involucradas.
Para el consignante:
Permite expandir el mercado de los productos o servicios sin tener que asumir los riesgos y gastos de una instalación física.
Reduce los costes de distribución.
Permite obtener información sobre el mercado.
Para el consignatario:
Genera ingresos adicionales.
Permite ampliar la gama de productos o servicios ofrecidos.
Permite establecer relaciones comerciales con nuevos proveedores.