El contrato de consignación también presenta algunas desventajas.
Para el consignante:
El consignatario puede no vender los bienes, lo que puede suponer un coste para el consignante.
El consignatario puede no vender los bienes al precio acordado, lo que puede suponer una pérdida de ingresos para el consignante.
Para el consignatario:
El consignatario puede ser responsable de los daños que sufran los bienes durante el tiempo que estén en su posesión.
El consignatario puede tener que asumir los gastos de almacenamiento y transporte de los bienes.